jueves, 3 de enero de 2019

Un horrible recuerdo

UN HORRIBLE RECUERDO

 



 

A tientas voy por el recuerdo

de una noche emplumada,

cual mariposa hundida en el abismo,

desperezando el bosque con el bullir de sus danzas

donde arrogantes centauros

pisotearon el crisol de la aurora.

Cegado por tenues destellos de luciérnagas

quizá convierta en esfinge

para después consumirme

en el cataclismo del DÍA INTENSO.
 

Pálidos cuerpos hoy pregonan

la desnudez del vidrio de mis ojos;

pero el mirlo aún gorjea en la ladera de tréboles

donde dilapidaron sus pétalos.

 

Herrumbroso rocío de sueños

son arponeados por la piel cálida

de la cúpula virulenta del cielo.

Adivino sus ojos tenebrosos

y sojuzgo sus destellos desnudos

que serpean la ramificada coraza

de los miserables sarmientos del sol.

* * *

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