Concilia mi alma
Mi vida paciente y fragmentada
Se torna a un inquieto movimiento,
Y el silencio teje la belleza desolada
Como el rocío tiembla en los helechos.
Concilia mi alma virgen tu mirada
Y el insomnio de mis ojos rasga el viento,
Acuñando en voz baja una guirnalda
Que modela el resplandor de tu cuerpo.
Sólo los muertos temen esta danza
Y la vasta mirada del rayo eterno,
En los campos de lirios y de malvas
Donde reverdecen trasnochados aderezos.
***

No hay comentarios:
Publicar un comentario