Abuela, qué guapa eras de joven
No tenía canas entonces,
disfrutaba de la vida,
sin los malditos dolores
que ahora tanto me atosigan.
Cuando alguien es joven
y no tiene enfermedad,
es como un ramo de flores
que se acaba de cortar.
Fresco, fragante, bonito,
deseado por los demás,
¡Y qué ancho es el camino
por donde debes pasar!
Siempre se mira hacia delante,
el pasado nunca cuenta,
ni un futuro por llegar.
Tan solo existe el presente,
la auténtica realidad.
* * *

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