viernes, 4 de enero de 2019

Tercer canto bajo el crepúsculo

Tercer canto bajo el crepúsculo

 

 

 

Sueños diáfanos y velos de mil colores,

estallan  en la superficie del río de la conciencia

con risueña voluptuosidad.

Enjambres  de espíritus diabólicos,

chocan en las venas de las rocas deformes

lanzando fabulosos destellos

llenos de antiquísimas pedrerías.

Las pupilas azules de la conciencia

se agolpan involuntariamente

sobre la piel del deseo y la pasión,

alimentando la orgía de una esperanza remota.
 

La última luz del crepúsculo

se desliza por el laberinto de los árboles del alma,

y cuyo  rumor denso, endurece  y despierta

el látigo de pedernal de los sueños venturosos,

recorriendo de manera tenaz las legiones etéreas

cual vivificada flor de atracción irresistible.

De este modo, penetra en la  alameda subterránea  de la verdad

donde  aquilones de lúgubres ráfagas,

azotan los vidriosos fanales del alba azul

con vitalidad mecánica,

arrastrado hasta el abismo  de grandeza

que funde los deseos de la eternidad,

alquimia de luz rotulada en la turba del cielo,

lugar mágico

donde se exhalan los pergaminos

de las creencias perfectas,

y donde el Creador, vigila con mirada insatisfecha

el espectáculo grandioso que se respira

en un mundo absurdo e inconcebible.
***
 

 

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