Hueco
como una caña
Hueco
como una caña
Tengo hoy
el corazón,
Y rasgando
la entraña
Una vaga
ilusión,
La cual
me desengaña,
Busca mi
perdición
En su
tela de araña
Me siento
moscardón.
¡Qué
cosa más extraña
Es dar
jaque a un peón!
Silente
aquí en mí abismo
De férrea
dictadura,
Todo es
más de lo mismo:
Insomnio
y amargura,
Gemidos
de cinismo,
Hitos de
desmesura,
Van estrechando
el istmo
Del claro
y la espesura.
Todo es
un espejismo
Cuando la
vida es dura.
Un oasis
de amor
Yo quisiera
encontrar,
Donde una
insomne flor
Con fragancia
de azahar,
Con su
níveo color
Pudiese
así extirpar
El amargo
dolor
Que se
llegó a incrustar
En el
senil pudor
Llegando
a zozobrar.
Porque uno
se embrutece
Si le
hacen algún mal.
Entonces
acontece
Que un
filo de metal
Hiriente
te estremece,
Y un
suspiro letal
En tu
ser se guarece
Cual éter
sideral,
Que no
desaparece
Y te
guía al brocal.





No hay comentarios:
Publicar un comentario