Duelo en el ruedo
Miguel, era un torero
Con inmensa valentía.
Mientras unos le silbaban
Otros muchos le aplaudían.
Y aquel torito de casta
Criado en Andalucía,
Con astas como puñales
Y cuando al capote
El toro envestía,
Con sus resoplidos
Torbellinos movía.
Más sonaron los clarines
Se miraron fijamente
Con miradas encendidas.
Los dos fueron al choque
Sin importarles la vida.
Uno clavó sus puñales
Miguel, la espada torcida.
Quedando en empate
Lo que se adivina.
Voló por los aires
Como golondrina.
Dos chorros de sangre
De su cuerpo germinan.
Y raudos se lo llevan
Los de su cuadrilla.
Aunque ya está muerto
Y un coro de espanto
De una sola sílaba,
Al público levanta
En pie de sus filas.
¡qué le habrá pasado
A ese maletilla,
Que se tiró a al ruedo
Y fue su puntilla!
Ya lo dijo el poeta
¡Qué breve es la vida!
Y derramando lágrimas
Se truncan sus risas,
Porque más y más
Un ángel del cielo
Juró que vendría,
A acabar
con los duelos
Que hay en las corridas.
***
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