martes, 22 de enero de 2019

Duelo en el ruedo


Duelo en el ruedo
 



 
Miguel, era un torero
Con inmensa valentía.
Mientras unos le silbaban
Otros muchos le aplaudían.
Y aquel torito de casta
Criado en Andalucía,
Con astas como puñales
Eran sus defensas vivas.
 
Y cuando al capote
El toro envestía,
Con sus resoplidos
Torbellinos movía.
Más sonaron los clarines
De la última porfía.
 
Se miraron fijamente
Con miradas encendidas.
Los dos fueron al choque
Sin importarles la vida.
Uno clavó sus puñales
Miguel, la espada torcida.
Quedando en empate
Lo que se adivina.
Voló por los aires
Como golondrina.
Dos chorros de sangre
De su cuerpo germinan.
Y raudos se lo llevan
Los de su cuadrilla.
Aunque ya está muerto
A la enfermería.
 
Y un coro de espanto
De una sola sílaba,
Al público levanta
En pie de sus filas.
¡qué le habrá pasado
A ese maletilla,
Que se tiró a al ruedo
Y fue su puntilla!
Ya lo dijo el poeta
¡Qué breve es la vida!
Y derramando lágrimas
Se truncan sus risas,
Porque más y más
A Miguel exigían.
 
Un ángel del cielo
Juró que vendría,
A  acabar con los duelos
Que hay en las corridas.
***
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