En
el sistema solar
En
el sistema solar
Sólo
hay vida en un planeta,
Origen
del bien y el mal
Se
llama el planeta Tierra.
Todos
buscan el ser héroes
Para
recibir la gloria,
Siempre
a costa de los pobres
El
mal y el bien enfrentados
Los
dos buscan la victoria,
Caín
y Abel, dos hermanos
Dando
vueltas en la noria.
La
piedra filosofal
Amparada
en su custodia
Es
difícil de encontrar
De
allí una torre emergía
Camino
de las estrellas,
Quien
subía se caía
Rodando
por la escalera.
Más
uno quedó en mitad
Pudo
llegar hasta ella,
El
que busca algo encuentra;
Pero
encontró este dilema:
Allí
había dos puertas
Una
blanca y la otra negra,
La
inteligencia y la fuerza,
Y
no tenía la certeza
Abrió
las dos a la vez
Casi
sin darse cuenta,
Pues
apenas empujo
Las
dos quedaron abiertas.
¡Qué
sorpresa se llevó!
Las
dos estancias estaban
Completamente
desiertas.
Él
que pensaba encontrar
Paraísos,
cielos, riquezas,
Se
encontró con La Nada
Siempre
un puñado de imbéciles
Hacen
repetir la historia,
Olvidando
los horrores
O
perdiendo la memoria.
¡Cómo
no se les agrió la leche
Que
mamaron tan hedionda!
¡En
vez de causarles daño
Parece
que los engorda!
No
te creas un hombre culto
Porque
hallas ido a la escuela,
La
cultura está de luto
La
leche de una rata
El
veneno de una cobra,
Los
colmillos de una fiera,
¡Como
un huracán ya sopla!
La
tenemos en la puerta,
La
tenemos en Europa,
Y
esta no es a cuerpo limpio
Llega
un jinete apocalíptico
Con
sus temidas secuelas,
El
jinete de la guerra
Viene
clavando espuelas.
Las
guerras de ahora
No
son como las de antes,
Que
veías al enemigo
Y
apreciabas su semblante,
Lo
impiden las alambradas de espinos
Y
carros llamados tanques.
Las
bombas caen alrededor
Parecen
rayos y centellas,
Con
un ruido estremecedor
Lo
mismo que en mil tormentas.
Hay
banderas de muchos colores
En
esta guerra odiosa,
Desde
los Montes Urales
Hasta
Constantinopla.
Los
soldados van delante,
Los
generales en la cola,
Y
derramarán su sangre
Murieron
en las batallas
Al
enfrentarse las tropas,
Se
matan en los combates,
Entierran
en comunes fosas,
Y
acuden las alimañas
Como
una plaga de moscas.
Ya
no hay campos de prisioneros,
Ahora
son campos de exterminio,
Estos
superan a los primeros
En
maldad y en genocidio.
A
la persona que llevan
Deja
entonces de serlo,
Sólo
existe crueldad
La
comida no la pruebas
En
aquel horrible geto.
El
mundo se vuelve loco
De
los pies a la cabeza
Y
todo partido en piezas.
Si
esos son los hombres
Criados
con entereza,
Me río mucho de ellos
¡Se
arrastran como culebras!
¡Con
más veneno en su lenguas
Por
su culpa muchos mueren
Y
ninguno resucita,
Y
sus cuerpos regurgitan
Grumos
desangre podrida,
Las
moscas todas acuden
A
comer de sus miserias,
Y
ahora andan pudriéndose
Si
te piden el santo y seña
Hazte
el tonto, no la escuches,
Del
frente, no se va cualquiera
Quieren
que allí todos luchen.
A
la primera dificultad,
Enseguida
te doblegan,
Y
entonces te dan más palos
Si
tienes algo de valor
Te
lo quitan o estropean,
Causándote
desazón
Por
no sentirte con fuerzas
Pues
te tratan con rencor
Si
rehúsas a la violencia.
Si
con un débil se ensañan
O
cogen entre ceja y ceja,
Te
quedan al desnudo
Enseñando
tus purezas,
Con
la cara colorada
Todo
lleno de vergüenza,
Entonces
eres la burla
De
un don nadie,
De
un cualquiera,
Viendo
de todo este mundo
Juntas
todas sus bajezas,
Que
contaba y no creías
Porque
lo decía tu abuela,
Que
eso son cosas antiguas,
Que
quedarán en leyendas,
Creyendo que eso ya nunca
¡Un
mundo civilizado!
¡Qué
Paraíso es la Tierra!
Estamos
equivocados
Esto
es una quimera,
Si
alguien no lo ve así
¡A
ese, no hay quien lo entienda!
Se
nace para sufrir
Y
sufres la vida entera,
Los
cuerpos desparramados
Y
quemados en hogueras
¡Es
peor enfermedad
Que
la misma peste negra!
Pero
el hombre siempre tropieza
Dos
veces en la misma piedra,
Y
ahora quedan los horrores
Hombres
que fueron fugaces
Se emboscan tras la maleza,
Porque
los buscan los jueces
Que
amedrantan y ahuyentan,
Aunque
por dentro se ríen
Y
después se echan la siesta,
Luego
van a trompicones
De
taberna en taberna,
Comen
con gran apetito
Y
duermen a sueño suelto,
Así
tengan a medio mundo
Que
los vayan persiguiendo.
Es
la vida de unos pocos
Que
contra todos se enfrentan,
Y
ladrando como perros
Van
después y se confiesan.
Quedando
perdonados
De
pecados y torpezas,
Quedando
libres de culpas
De
las cuales serán ajenas.
Hay
quien hace culto al diablo
Que
goza con su presencia,
Le
gusta la carne humana
Y
hoy tiene para la cena.
Mil
volcanes encendidos
Arrastran
odios candentes,
Siempre
se hallan escondidos
En
los cinco continentes.
Se
tambalean las columnas,
Se
resquebraja la tierra
Allí
encontrarán la tumba
Los
altares encendidos
Consumiéndose
las velas,
Arden
las obras maestras
Y
todas las esculturas,
Ya
sólo son polvo y piedra.
Los
que juegan a la guerra
Juegan
a la gallina ciega,
Pegan
golpes por doquier
Sin
saber a quienes pegan.
Muere
la gente inocente
Y
no quienes las provocan,
Mas
luego si son vencidos
Nunca
aceptan la derrota,
Sólo
se sienten heridos,
Y
una vez fortalecidos
¡Es
que tienen mala virgen!
¡Es
que tienen peor sombra!
¡A
estos generales de Lucifer!
¡A
si viene Dios y los borra!
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