Rico en dinero
Pobre de corazón
Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...
A las puertas de un rico avariento
Un niño mendigo limosna pidió;
Pero en vez de darle la limosna
El rico avariento lo menospreció.
El mendigo se puso muy serio,
Y en su misma cara le recriminó:
"Quien no atiende a la mano extendida
Vivirá el resto de la vida con la maldición.
Oooooh,oooooh,ooooh,ooooh...
Pues el hombre, no es humano,
pierde dicha condición
Por no ayudar a su hermano
Cuando éste lo precisó.
Ja, ja, ja, ja, ja, ja, jp, j, jo, jo, jo...
No habrá dinero bastante
Para tus males curar;
Pues quien se aferra al dinero;
Pierde todo lo demás.
Un día llamarás a mi puerta,
Y entonces le atenderé yo;
Pues aunque no se lo crea,
Soy muy distinto de vos. "
Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja...
Jo,jojo,jo,jo,jo,jo,jo...
Dicho esto y con guasa
su puerta, con llave cerró,
no fuse se dira el caso
y entrara la maldición.
El mendigo llamó a otra puerta
Que con placer, lo acogió.
¿Y con el rico qué pasó?
Que desde aquel mismo día
todo le fue de mal en peor;
La fortuna de que presumía
Toda entera la gastó.
No en comilonas, ni en juergas,
Ni en apuestas de salón,
Sino en pastillas y hierbas
Que al final nada curó.
Más pasados unos años
A sus oídos llegó,
La fama de un hombre sabio
Convertido en Gran Doctor;
Pues por lo visto curaba
Los males del corazón.
En vísperas de la Navidad,
Ya entrampado y sin honor,
Decidió hacer una visita
Al afamado doctor.
La consulta estaba cerrada;
Pero comenzó a llamar,
Le dolían todas entrañas
Con un dolor infernal.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Tras unos segundos de espera
Sonriente abrió el doctor,
Dígame lo que le pasa
Para así curarlo yo.
La comida me atraganta,
A nada encuentro sabor;
En mis sueños hay borrascas,
Vientos de infierno y traición.
Oooooh, ooooh, oooooh, oooooh...
He perdido mi dinero
Mi rango y mi posición,
Y nadie logra quitarme
El peso del corazón.
Y después de varios rezos
Y un mejunje que le dio,
Aquel hombre fue curado
Como por Gracia de Dios.
Y si preguntas amigo
Quién era ese Gran Doctor;
No era otro que el mendigo
Que le echó la maldición.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...