Si canta tanto es que está feliz
“Metáfora de un amor”
Cuando ya había perdido la esperanza
El cielo se cubrió y apareció la lluvia;
Fue una lluvia generosa de amor
Que empapó por completo mi alma.
La espera concluyó con fogoso abrazo,
Y una interminable fila de puntos suspensivos
Quedó impresa en la hoja blanca de mi pecho.
Cada punto era un proyecto realizable,
Pues con los rayos ardientes del amor, todo es posible.
El horizonte se abre y nuevas ilusiones aparecen
Haciendo olvidar las profundas tinieblas
Que la distancia y el silencio habían forjado.
Brillantes amaneceres
Se descubrían en sus ojos,
Mientras sus pestañas negras
Rayaban el diamante azul.
Él nunca lo sabrá, pese a controlar todo;
Quizá se fio del viento huracanado;
Pero fue ese mismo viento quien le traicionó
Abriendo la puerta de la jaula de oro;
Y el pájaro enjaulado sin dudarlo huyó.
Nadie puede aprisionar a un pájaro
Cuyo instinto, precisamente es el de volar;
Y planeará por los lejanos cirros de la tormenta
Hasta llegar al valle pacífico
donde encontró su amor.



