La cocina de mi tía Catalina
Ya entramos en la cocina
de mi tía catalina,
que aunque no contiene estrellas
es de lo más de divina.
pues tiene muchas especias
y alguna receta china.
Ya entramos, ya entramos, ya entramos...
Ya entramos en la cocina
llena con muchos platillos,
con hoyas, con sartenes,
con cucharas y cuchillos.
Y dispuestos a almorzar,
disponemos de unos huevos,
de gallinas del corral
y la pata de un gran cerdo
criado con las bellotas,
que se caen del encinar.
Por lo tanto hoy comeremos
huevos fritos con jamón,
y para pasar buen trago
con el vino del porrón.
También hay queso de oveja
ya curado de hace un año,
para que no tengas queja
y pases como un extraño.
Pues somos de Zaragoza
y por lo tanto, muy maños,
a quienes gustan las mozas
con más de cincuenta años.
Porque pensamos que valen
como dos de veinticinco,
saben tanto que se salen
y dan muy fuerte el pellizco.
Y es que los aragoneses
se nos conoce por brutos,
pero no encontrarás más nobles
y con más dulce su fruto.
Por tanto, vamos a llenar la panza
la panza de don Quijote,
pues la barriga de Sancho.
es demasiado grandote,
Y allí caben muchos huevos
con chorizo y con jamón,
y a pesar de ser muy buenos
el plato sube un montón.
Que no, que no, que no, que no,
solo hay que comer lo justo
nunca darse el atracón,
los cementerios están llenos
de todo aquel que atraco.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...




