Una hormiga en la ciudad
Uuuuuuuuh,uuuuuuuh,uuuuuuh...
Hoy me encuentro como una hormiga
en esta ciudad elevada en la altura,
perdido y sin rumbo.
No encuentro el lugar indicado
y la batería del móbil se agota
buscando su sepultura.
Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...
La gente en multitud
pasa a mi lado pero van a su bola,
nadie conoce a nadie
y menos a una persona
que va caminando sola.
Esta ciudad stá atestada
de almas sin cuerpo
y cuerpos sin alma.
No existen los saludos
ni tampoco las palabras,
solo gestos como escudos,
para defender el alma.
calles que huele a asfalto
a mundanal ruido,
y a intenso tráfico
dirigido por semáforos
para evitar los atascos.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Hay que estar un poco loco
para venir a este circo
de muchas pistas,
donde les importas poco
aunque salgas en revistas.
Creo que nadie te ve
y mucho menos te oyen,
porque van todos con cascos
que son peor que tapones.
Oooooh, oooooh,oooooh,oooooh.
Vaya fiero contratiempo
no encontrar a quien llamó,
telepizza hay unas cuantas,
tiendas de ropa un montón,
de modo que ahora averigua
a cual de ellas refirió.
¡Qué horror, qué horror, qué horror!
Estar rodeado de gente
que no conoce ni Dios.
Ya me ha entrado el apetito
debo por tanto comer,
pues en eso nada hay dicho
lo que como, ni con quien.
Y si llega esa persona
hasta incluso invitaré,
aunque parezca una broma
tras lo que ha hecho padecer.
Aaaaah,aaaaah,aaaah, aaaaah...



