Me llamo Manuel Socorro
¿Dónde estoy...?
Mmmmmmmh...Mmmmmmh...
La cabeza me da vueltas,
vueltas, vueltas, vueltas,
la llevo atolondrada,
como si hubiese estado dando vueltas
en un caballito de tiovivo.
O lo que es mucho peor,
qué alguien tuviese el empeño
de que perdiera toda la noción
echando mandrágora o beleño
y en mi baso de licor
para perderme en el tiempo
y también mi ubicación.
Pero qué bruja pudo ser capaz
de hacerme eso.
Um,um,um,um,um,um,um,
Ahora recuerdo algo:
yes, yes, yes, yes, algo recuerdo
que tenía sed, mucha, mucha sed
y quería beber, beber, beber...
agua con hielo para sofocar mi sed.
Mas me echaron algo,
nada bueno me temo,
pues seguramente echaron
mandrágora o beleño,
causa de este aturdimiento
como si acabase de despertar
de un erótico sueño.
No me di cuenta;
pero algo echaron en mi baso,
lo que a continuación sucedió
bien no recuerdo;
pero estoy en medio
de una nave abandonada.
No sé que es lo que me pasa
Pero un sudor frío recorre mi espalda.
Pese a todo...
Lo importante es que estoy vivo
y un ansia poderosa
pide justicia,
pide justicia divina,
ya que terrenal no existe
si por medio hay codicia.
Aunque nada recuerdo,
probablemente utilizaron beleño,
y ello me transportó al paraíso del sueño.
No pude pedir socorro
y nadie me protegió,
Y alguien con todo su morro,
divinamente se lo pasó.
Ahora, espera a que me acuerde,
Pues Drácula, y sus vampiros,
será una hermanitas de la caridad,
comparado con los horrores
que conmigo vas a pasar.
Desde el sarcófago de hierro,
el tenedor de los herejes,
o la flauta del alborotador,
pues toda una gama de estos jueguecitos
en mi casa guardo yo.
Para ti, para ti, y para ti...
Unos por hacerlo, cabrón, cabrón, cabrón...
Otros, por consentirlo y no hacer nada;
Te voy a arrancar hasta el corazón.
Ya empiezo a recordar algo.
¡Menuda lo que te aguarda!
La navaja está afilada
y de hoja tiene una cuarta.
Pues para su maldito colmo,
luego le haré tragar beleño,
para que si recuerdas algo,
crean que todo fue fruto
de la pesadilla de un mal sueño...
Ummmmmmh..ummmmh...
Ayyyyy... ayyyyy... ayyyyy...
¡Socorro...!¡Socorro...! ¡Socorro...!
Qué INRI amigo, te ha caído.
Me llamo, Manuel Socorro.
hoy un hombre enfurecido,
que te hará tragar los huevos
aunque no tengas a petito.
Más hombre que yo no hay nadie,
pues todavía no ha nacido,
el hombre que me señale
y que todavía esté vivo.
Mmmmmmmmh... Mmmmmmh...


