El todopoderoso Odín
Mmmmmmh...
Mmmmmh...
Mmmmmh...
Pun, pun, pun, pun, pun, pun, pun, pun...
Pun, pun, pun, pun pun pun, pun, pun...
Ya estamos todos,
todos estamos aquí.
Todos, todos, todos, todos, todos...
todos para recibir,
al padre de los dioses inmortales
al Todopoderoso Odín.
Oooooh...
Ooooooh...
Ooooooh...
El tiene la corona de oro,
dueño de nuestro existir,
y por eso nos alegramos
de que llegue pronto aquí.
Nos ha citado en consejo,
pues él nos va a repartir,
las riquezas de este mundo
que es gigante e infeliz.
Porque todas anteriores
un viento se las llevó,
bien con balas o cañones
pero todo se destruyó.
Ooooooh...
Ooooooh...
Oooooooh...
Ahora hay un trono vacío
la ley que nadie leyó,
y una alfombra miserable
que dejó el rey anterior.
Hay hombres que están enteros
no gozaron del amor,
Por eso nos trae unos cientos
para darnos ilusión.
Nadie dice ser culpable,
toda huella se borró
Pues ya es tristeza palpable
que no cante el ruiseñor.
Ooooooh...
Oooooooh...
Ooooooooh...
Y si el ruiseñor no canta
que es quien antes despertó,
cómo van a ser las mañanas
alegres si no hay perdón.
Ahora todos apuntamos
para practicar tu ley,
por eso a ti proclamamos
como el auténtico rey.
Mmmmmmh...
Mmmmmmh...
Mmmmmmh...