El baile de Manuel
Tua, tua, tua, tua, yua, tua, tua...
Tarabán, tarabán, tarabán tarabán...
Oooooh, ooooh, tua,tua, tua, tua...
Te portas igual que un gato,
para,para,para,para, parapara,parabán.
siempre mostrando las garras
y a veces hasta el zapato.
Una canción tarareo
de una forma natural,
pues me sale del instinto
de una manera especial.
Ban, ban, ban, barambanbán,
ban, ban, ban, barambambán...
Ahora guardate esas garras
y tu fiereza de gata
acompáñame en el ritmo
y de vez en cuando canta.
Amiga mía qué alegría,
me produce esta canción,
pues se te mete en el cuerpo
y vibra como un tambor.
Ahora mueve las caderas
pues aquí estamos los dos,
que el que espera desespera
incluso al mismo copón.
El copón de la baraja,
de un juego muy español,
al que guiñote le llaman
y yo soy el campeón.
Tuba, tuba, tuba, tuba, tuba, tuba, tubadá.
Es un ritmo irresistible,
que hasta el Papa ha de bailar,
rodeado por cien frailes
cien obispos y un cardenal.
El ritmo se mete en vena
y al alma la hace vibrar,
y esa sensación extraña
es la que se ha de llevar.
Hasta el patio del colegio
y hasta la universidad,
para liberar los nervios
que a flor de piel tienen ya.
Los químcos y su química,
bellas artes y Mirón,
y toda la filosofía
con Socrates y Platón.
un duo de extraterrestres
que no lo entiende ni Dios,
Tuba, tuba, tuba, tuba,
tuba, tuba, tubadá.
Qué alegtría, qué alegría, qué alegría
hoy estoy sintiendo yo,
porque en lugar de arañazos
canto y bailo esta canción.
Raparaparaparapa, raparaparaparrá.
Y si tu amigo quieres ser
un hombre baliente y sano
haz lo mismo que Manuel,
y canta desde temprano.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...





