viernes, 4 de enero de 2019

Cuarto canto bajo el crepúsculo

Cuarto canto bajo el crepúsculo

 


 

Ágil como un lebrel,

el relámpago de la melancolía, 

 engarza sus diamantes,

mientras mi corazón aburujado

asoma con semblante atezado,

respirando de la   sonora fuente del placer

la cual atesora ojos de mujer con brillo fosfórico.

Amor mortal, capaz de premiar el cariño

del más añil de los añiles,

amores  rosas del alba,

fecundados con los dardos arrojados

desde el lujoso arco del deseo. 

 


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario