El escritor que surgió de la
nada
Me señala en la sombra de la noche
Los fiscales tras dedo acusador.
Soy cual proscrito que silente vaga
Por los laberintos de mi confusión.
Espejo difuso que desfiguras
Forjando tu crudeza en mi interior.
Retrógradas ánimas por las calles
Se prestan incendiarias al rumor.
Me maldicen tras voz de caña rota
Dos lechuzas con su blanco fulgor,
Desde el alféizar de una ventana
“Tú, escritor que surgiste de la nada,
Y en la nada engendraste un nuevo albor,
El halo que ilumina es de simpleza
Hago oídos sordos, prosigo andando.
Soy como soy, un hijo del dolor,
Un incomprendido por la gran masa,
Masa que adolece de la razón.
***


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