Nunca muere quien ama
Y el poeta esperó
a coger su recompensa,
sin saber que ella murió
al no soportar la pena.
Llegó tarde por diez años
y eso formó una barrera,
que la hizo infranqueable
Diez años no son nada
en el reloj del universo,
aunque aquí nos empeñemos
en decir que son eternos.
Espacio y tiempo convergen
en la oscuridad del alma,
más de lo negro florecen
las más florecientes lágrimas.
Oscuridad y tinieblas
por el suelo desparrama,
los ojos de este poeta
al extinguirse su áurea.
Su vida calamitosa
en sus versos desgrana,
mas es obra milagrosa,
pues nunca muere quien ama.



No hay comentarios:
Publicar un comentario