Vi posarse una mariposa
sobre una flor amarilla,
me pareció tan hermosa
como el mismo sol que brilla.
Quise tomar la instantánea
con una fotografía;
pero al acercar mi cámara
voló como si tuviera prisa.
La flor y la mariposa existen,
el fotógrafo también;
pero no siempre se consigue
el tan deseado bien.
Quizá voló a otra flor
que le apeteciera más,
tiene libre el corazón
y alas para volar.
.
En mi corazón no pensó,
simplemente se fue.
Solo y triste me dejó
Y aún me pregunto por qué.
Mas si la volviese a ver
posada sobre otra flor,
lo intentaría otra vez
porque así me hizo Dios.
***
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