2
Una negra duda
porto en mi corazón,
la del año que pasamos
sin poder vernos tú y yo.
Esa duda me confunde,
pues no encuentro explicación,
fueron doce largos meses
sin saber lo que pasó.
Yo mi vida la conozco
en cambio la tuya no,
y se me hace muy extraño
que nadie ofreciera amor.
¡Con lo guapa que tú eras!
¡Qué te envidiaba la flor!
¿Cómo es qué de esta manera
no tuvieses tentación?
Yo creo que te perdiste
y que del amor probaste,
quizá te pareció triste,
quizá quieres olvidarte.
Intentas pasar página
para que quede en olvido,
pero quedarán las lágrimas
de aquel amor furtivo.
Un día te lo pregunté
y me dijiste que no,
ya no sé qué creer
pues no soy tu confesor.
A mí podrás engañarme
diciendo mil veces no,
pero sin temor a equivocarme
nunca engañarás a Dios.
“Él lo sabe. Él te vio.”




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