En
soledad
¡Qué poco
corre el reloj
Cuando hay
monotonía!
Sintiendo en
el corazón
Eterna melancolía.
Espíritu degradado
Por la falta
de alegría,
Al sentirte abandonado
Por tus hijos
cierto día.
Los que
criaste con mimo
Sin importar
la fatiga,
Emprendieron
su camino
A formar
otra familia.
Te bebiste
el mal trago
Que ofrece la
despedida,
Pues no hay
nada más amargo
Que el
quedar sólo en la vida.
***

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