Al compás de un aura
Centauro que galopas arrogante
Entre eterno fulgor de amaneceres,
Transportando aromas y placeres
A la herrumbrosa tez del navegante.
Sostienes el infinito celeste
Con poderosas manos cual Atlante,
Saltas breña traicionera y agreste
Con la furia y poder de tu talante.
Vendrás galopando al compás de un aura
Trayéndome un rayo de luz dorado,
Regalo de ese sol que te ilumina.
Níveas son las manos que Dios restaura
La jaspeada esfinge del pasado
Cuyo crisma siempre predomina.
***
***



No hay comentarios:
Publicar un comentario