Raquel, la chica que se fue
Estaba
yo apoyado
en la
barra de un café,
cuando
para mí sorpresa
te vi
a ti a parecer.
Bada,bada,bada,bada,bada...
Iluminaste
mi vida
como
un sol de amanecer.
Te
perdí sin darme cuenta
y sin
querer te encontré.
Heip,heip,heip, heip, heip, heip, heip,
Quéue vacía quedó mi vida
desde
tu separación,
pues
fuiste paloma altiva
que de
mi nido voló.
Daba,daba,daba,daba,dabadaba dabadá.
Raquel,
desde aquel atardecer
nadie
entro en mi corazón,
pues nadie supo comprender
que tú eras mi guía y mi sol.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...
Raquel,
ahora que estás aquí
quisiera
tenerte junto a mí.
Raquel,
quisiera sentir tu piel
tan
cerca como el día aquel
que te
dije que te amo,
y
después de darte un beso
arrobado
de embeleso
paseamos
de la mano.
Daba,daba,dabadaba, dabadaba, dabadá.
A través de los latidos
transmitía mi pasión,
que
afloraban confundidos
como
prueba de mi amor.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...
Raquel, siempre fuiste noria
volteando mi destino,
te trate como mi novia
y ahora pone en mi camino.
Dabadaba,dabada, dabadaba,dabadá.
En tus
pechos modelados
todos astros se detienen,
por empirico y divino
y que
los amantes tienen.
Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...
Raquel,
si me vuelves a querer
como
en nuestra juventud,
yo te
daré de beber,
del
manantial de mis besos
en
prueba de gratitud.
Duba,dubadubaduba,duba,duba,dubadá.
Has llegado y nuevamente
la
vida espara mí grácil Orfeo,
un rio que se desliza mansamente
por
los valles frondosos del deseo.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...

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