domingo, 10 de febrero de 2019

El vendedor de ilusiones


El vendedor de ilusiones


  





¡El vendedor….! ¡El vendedor…!

-Mira ya salen de la novena!

Sin duda que la señora Leonor

Alguna ilusión quisiera.

-El vendedor…! ¡El vendedor!

-¿Qué vendes joven altivo

Que con fuerte voz pregonas,

En estas horas de hastío

Cuando el crepúsculo asoma?

-Ilusiones a raudales

A quien se halle en zozobras,

Y vea tardes sepulcrales

Cuajadas de negras sombras.

-¡Ay, joven si tú supieras!

Yo vi el resplandor un día

En que me casé a ciegas

Con el hombre que quería.

Con él yo quería vivir

Hasta hacerme de muy vieja,

Y ahora sólo deseo morir

Por quitarme esta cadenas.

Las reumas y la artrosis,

Los dos pueden con mis piernas,

Que sufren su metamorfosis

Y ya son dos cañas secas.

Mi ilusión es de morir pronto

Para hallar descanso eterno,

Vivir así es de locos

Pues arrastro un cuerpo muerto.

-Ante la ilusión por la muerte

No puedo poner remedio,

Ya que esta está presente

Desde el día en que nacemos.

A todos a de llegar

 Y a muchos sin pretenderlo,

Pues la guadaña mortal

Flota en el propio aliento.

Sólo Dios sabe la hora

De ese suspiro final,

Y no cabe la demora

Ni el reloj adelantar.


A quien falte la ilusión

O algo que se le asemeje

Que se acerque a quien la teje

Que él le dará solución.
 

No quepa equivocación

Que a quien le corta un esqueje

De duda, se le despeje

Y sirva su aclaración.
 

Que Dios guarde al vendedor

Y prevalezca su enfoque

En el vasto derredor.
 

Jamás habrá un perdedor

Mientras no haya alguien que troque

La dicha de un vencedor.
***

 

 

 

 

 

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