El vendedor de ilusiones
¡El vendedor….! ¡El vendedor…!
-Mira ya salen de la novena!
Sin duda que la señora Leonor
Alguna ilusión quisiera.
-El vendedor…! ¡El vendedor!
-¿Qué vendes joven altivo
Que con fuerte voz pregonas,
En estas horas de hastío
Cuando el crepúsculo asoma?
-Ilusiones a raudales
A quien se halle en zozobras,
Y vea tardes sepulcrales
Cuajadas de negras sombras.
-¡Ay, joven si tú supieras!
Yo vi el resplandor un día
En que me casé a ciegas
Con el hombre que quería.
Con él yo quería vivir
Hasta hacerme de muy vieja,
Y ahora sólo deseo morir
Por quitarme esta cadenas.
Las reumas y la artrosis,
Los dos pueden con mis piernas,
Que sufren su metamorfosis
Y ya son dos cañas secas.
Mi ilusión es de morir pronto
Para hallar descanso eterno,
Vivir así es de locos
Pues arrastro un cuerpo muerto.
-Ante la ilusión por la muerte
No puedo poner remedio,
Ya que esta está presente
Desde el día en que nacemos.
A todos a de llegar
Y a muchos sin pretenderlo,
Pues la guadaña mortal
Flota en el propio aliento.
Sólo Dios sabe la hora
De ese suspiro final,
Y no cabe la demora
Ni el reloj adelantar.
A quien falte la ilusión
O algo que se le asemeje
Que se acerque a quien la teje
Que él le dará solución.
No quepa equivocación
Que a quien le corta un esqueje
De duda, se le despeje
Y sirva su aclaración.
Que Dios guarde al vendedor
Y prevalezca su enfoque
En el vasto derredor.
Jamás habrá un perdedor
Mientras no haya alguien que troque
La dicha de un vencedor.
***

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