Danzando al ritmo del viento
Aquí estoy, danzando.
No me oirás decir ni una palabra,
porque el Siroco,
lo cuenta todo, sobre lo que mi alma habla.
No hay bajo la capa del cielo
una mujer como yo,
que está diciendo danzando
de qué tipo es mi amor.
El cielo del desierto me dice
que fijamente te mire,
y expresarte con mis ojos negros
que en la más alejada Haima
esta noche yo te espero.
Para ofrecer mis caricias,
mis besos y mis consuelos.
Porque vivimos felices
aún siendo esto un desierto,
aunque una gran jungla fue
hace mucho, mucho tiempo.
Ahora quedan mil palmeras
alrededor de este oasis;
Son palmeras datileras,
de tronco espigado y grácil.
Todo te lo dicen mis manos
aireándolas al viento,
viento que hace remover
mis ensortijados cabellos.
Son cabellos de mujer,
con fragancias de desiertos,
y donde el hombre se inclina
ante los favores nuestros.
Mis labios son una flor
donde se encuentra la llave
para abrir mi corazón.
Y mi corazón te dice
que en mi haima espero yo,
para ser ambos felices.
Sigue, sigue observando,
porque mi adorable cuerpo
para ti esta danzando.
todo el bien yo te deseo,
y que adueñes de mi cuerpo
para que seas el hombre más feliz
que nació en este desierto.
Tú y yo solo somos
arena que arrastra el viento,
hasta provocar la duna
que enaltece el sentimiento,
requemado por el sol
que aparece en nuestro cielo.
Date, prisa, date prisa,
y no te vengas abajo,
y ofréceme tu sonrisa
cuando en mi haima...
impaciente esté esperando.
Deseo apagar este fuego
que mi alma está abrasando,
para poder darte luego
lo que tú deseas tanto.
Y mientras ello se cumple
para ti estaré... danzando...
Mmmmmmhhh... Mmmmmhhh..
al ritmo de tamboriles
que alguien toca con sus manos.
mmmmmhhhh... Mmmmmmmhhh...
No hay comentarios:
Publicar un comentario