La mirada de Manuel
No puedes sostener la mirada de Manuel.
Si este hombre te mira, no,
seguro que no puedes;
pues su mirada está estudiada
de las aves nocturnas,
y del cernícalo, que se sostiene en el aire.
Qué bonito está hoy el jardín
Uh, uh, uh, uh, uh, uh, uh, uh...
Qué bonita está la mañana,
y qué bonita la flor que prendes
en tus ensortijados cabellos.
Hoy todo parece más bonito
porque antes,
lo ha estado observando Manuel.
Qué bonito nombre
y qué mirada más cómplice
es la que tiene Manuel.
Ahora te mira Manuel,
intenta sostener su mirada,
y entonces, entras en su corazón.
Este hombre es maravilloso,
fantástico y ceremonioso,
pues a Manuel, a Manuel, a Manuel,
nadie su mirada la puede sostener.
Y si alguien la consigue sostener
entonces se adueñará de tu corazón,
como lo hace la abeja
del néctar de toda flor.
Ay qué viene, qué viene, qué viene,
hacia nosotros Manuel,
no le sostengas la mirada
pues si lo haces,
se adueñará de tu corazón,
como se adueña la abeja
del néctar de toda flor.
Ya ha entrado, ya ha entrado,
Manuel en tu corazón,
porque tú le has sujetado
para que te diera su amor.
Ooooh, este es Manuel,
el hombre que con su mirada
se adueña de tu corazón,
como lo hace la abeja
del néctar de toda flor.
Up, up, up, up, up, up, up...
Qué maravilloso es este hombre,
su mirada embruja, embruja...
porque Manuel, se adueñó
de los destellos de la luna
y ahora, también de mi corazón.
Mmmmmmh...Mmmmmh...
No hay comentarios:
Publicar un comentario