miércoles, 5 de noviembre de 2025

El club de las princesas románticas

 







El club de las princesas románticas




Auala la,  aulalaula la, aula la, ulalaulaula...

Cuanto me acuerdo de mi princesa,

la primera que tuve para ir de fiestas:

Una princesa que tenía cinco ruedas

por si alguna  se hería por la carretera.

Yo estaba enamorado de mi princesa,

y cuanto fardaba cuando iba con ella.

Pues mi princesa, era muy lúcida

porque yo le quitaba el polvo 

con bayeta de gamuza.

 Y le quitaba el barro de las ruedas,

pues circulaba mucho por caminos,

ya que en aquellos tiempos 

iba muy cara y escasa la brea.

Ua, ua, ua, ua, ua...

Ué, ué , ué, ué, ué...

Era una princesa,

 y yo, parecía un marqués.

Qué bonita y elegante era mi princesa,

ella, era la envidia del hombre  que la veía,

cuando a su lado yo pasaba.

Pues mi princesa me agradecía 

que la limpiara y sacara brillo.

Todos los hombres para ellos querían 

a una linda princesa como la mía.

Aulaula, aulaulaulaulá

Tener una princesa, era fundamental

para  triunfar en la vida,

pues ella,  te podía llevar hasta la playa,

subirte a la montaña u orillarte en el río.

Si tú también tuviste una princesa 

igualita, o parecida a la mía,

bienvenido seas al club de la armonía.

Ua, ua, ua, ua, ua...

Ué, ué, ué, ué, ué...

Ella era una princesa, 

y yo, parecía un marqués.

La de asientos abatibles para ver 

cómodamente a las estrellas del cielo,

pues desde mi princesa, 

poníamos nombres a las estrellas,

Yo a una, le puse  María Luisa,

y la tengo en el Registro de la Propiedad.

Después de pagar un saco de besos,

y un cielo de nubes rosas.

Pues mi princesa, fue la primera

que  puso sabor y precio  a mi alma.

Y si tú, también tuviste una princesa,

bienvenido seas al club, de las princesas,

de las princesas... románticas...

pues ellas, nunca se olvidan

 si son bellas y fantásticas. 

Ua, ua, ua, ua, ua...

Ué, ué, ué, ué, ué...

Ella era una princesa,

y yo parecía un marqués.

Aulaula, aulaulaulaulá

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