La mariquita
y la rana Juana
La mariquita volaba, volaba,
y tan alegre estaba
que mientras volaba cantaba.
Que rayo tan prometedor,
Oh, que nube más rosada
y que bonitas se ven
desde aquí arriba las montañas.
Uuuuuuuffffff...Uuuuuuuuuffff..
¡Pero qué es esto...!
¡Pero qué es esto!
¡De dónde diantres ha salido
esta ráfaga de viento!
Uuuuuuuffffff... Uuuuuufffffff...
Es tan fuerte que... Hasta me corta el aliento.
Qué me voy, qué me voy, qué me voy...
Qué voy... y me estoy yendo,
de la autopista que había
marcada para mí en el cielo.
¡Qué aterrizo, qué aterrizo qué aterrizo!
¡Que aterrizo en los carrizos!
¡Madre mía, cuántos tumbos!
¡Ploooooofff...!
¡Qué tortazo me he pegado
contra estos finos juncos!
¡Pero al menos, no me he matado!
Porque si me hubiera matado,
no sentiría el tortazo que me he pegado.
Vaya pista más resbaladiza
Ay, ay, ay, qué me caigo...
¡Eeeepa! A ver por este otro lado.
Aquí no hay agarre por ningún lado.
Ummmmhh... No sé yo, no sé yo ,
si a buen puerto llegaré yo.
Esto cada vez mas se estrecha
y pincha ¡Ay, ay,ay...!
¡Qué dolor, qué dolor, qué dolor!
hay una aguda espina
que en mi pecho se clavó.
Oooooooh. ¡Ay dios, ay dios, ay dioooooooooos!
Al agua pato.
¡Socorrro que me ahogo!
lanzarme una hoja seca,
una tela de araña...
¡Qué me hundo...!
Venga, para arriba, venga, para arriba,
agárrate a mi cabeza
que ya te llevo a la orilla.
Gracias rana Juana,
por haberme ayudado.
pues ya veo que sois todos muy buenos
aquí en el bosque encantado.
Gracias rana Juana,
te debo un gran favor.
Oh, nada de eso, amiga,
aquí nadie paga a nadie
y menos por un favor,
pues son las leyes que existen
en el bosque de Serboll.
Mmmmmhh... Mmmmmhh..
No hay comentarios:
Publicar un comentario