La princesa
convertida en rana
Te gusta que me arrastre
y ya ves, yo, me arrastro,
hasta el charco verde de tu jungla.
en él, no hay señal de stop,
ni de dirección prohibida.
Y por eso... Y por eso... Yo, entro,
a beber el agua de tu charco.
Y ahora qué, y ahora qué, y ahora qué...
Qué quieres que más haga.
Yo soy esa chica sumisa y obediente,
y si el señor quiere otra cosita,
yo voy, yo voy, yo voy...
Porque soy una verde y pequeña ranita,
viviendo en su charca.
Mas si me besas, si me besas, si me besas...
dejaré de ser una saltarina ranita.
Pues entonces, entonces, entonces...
me convertiré en una alegre
y bonita princesita.
Que es lo que yo era,
hasta que una bruja
me dio a probar una dulce manzana,
cuyo elixir, fruto de su hechizo mágico,
hizo que me transformara en rana.
Hasta que un príncipe como vos,
tuviese el atrevimiento
de cogerme en su manos,
acaricie mi frente y me de un beso.
Entonces se romperá el maléfico hechizo
que la maléfica bruja... a mí, me hizo.
Bésame bello príncipe,
besa a está verde ranita,
pues entonces, pues entonces, pues entonces...
Me convertiré en una bella
y alegre princesita.
Bésame apuesto príncipe,
besa a esta desvalida ranita,
y entonces me transformaré...
en lo que antes era:
una dulce, alegre y adorable... princesita.
Bésame, bésame, bésame, bésame...
Mmmmmmh...Mmmmmmh...
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