martes, 11 de noviembre de 2025

La majestuosa águila

 





La majestuosa águila




La lai lailai lalai lai la...

La lai lailai lalai lailaila..

Dios, concedió a las aves 

la facultad de volar,

y para eso, le otorgó alas,

y de entre todas las aves, 

coronó como su reina

al águila real. 

Soon, soon, popo, doodoo.

Yo tuve una de niño,

y eso, no era nada normal,

ni en aquellos tiempos pasados

ni tampoco en el actual.

Pero lo cierto es que de niño

yo la tuve de verdad.

Siendo ella  muy pequeña,

pues aún tenía el plumón,

un día se cayó del nido 

y por allí, pasé yo.

De modo que súper contento

a mi casa la llevé;

Y en una habitación vacía,

al águila, con livianos, la crie.

El águila es de pico corvo

y sus garras, parecen puñales,

porque   tiene una defensas

formidables.

Por eso, cuando la sacaba de casa

 y luego cuando la llamaba,

le ponía mi brazo extendido

  por  el jersey protegido,

para no sentir tanto sus garras

ya que más de alguna vez, 

por supuesto que sin querer

mi brazo quedase herido.

La lai, lai, la, lalai, lalai, lai, la...

¡Cuánto presumía de tener un águila!

Pero la envidia es muy mala,

y un día me encontré a mi águila

en un rincón muerta.

Había muerto envenenada,

seguramente  le mezclaron carne

con un veneno de ratas.

Ya ha pasado mucho tiempo;

pero cuando alguna vez hablo 

con alguno de mi edad,

todavía aún se acuerda

de mi águila real.

Quizá por ello, y desde entonces,

yo al águila real,

la pongo como un ejemplo

 de lo que es la libertad;

Pues ella, surca los cielos

con majestuosidad.

De modo que, si veo a alguna dama

  sujetando a la poderosa águila,

mis párpados no pueden resistir

el peso de la temblorosa lágrima,

porque sin duda ha surgido

del interior de mi alma.

Mmmmmmhh...Mmmmmmhh..

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario