martes, 25 de noviembre de 2025

El soldado que del frente viene

 





El soldado 

que del frente viene



Mirando al lejano horizonte,

el sol, ya se está ocultando,

y sus últimos destellos rojos

me indican que tome un descanso,

porque tras sus destellos rojos

la noche extenderá su oscuro manto.

Oh,oh,oh,oh,oh,oh,

Mi instinto me dice que, 

por mi bien, debo hacer un alto.

Mi cuerpo deberá descansar,

para  seguir contigo soñando,

pues es lo que hago durante el día

mientras  estoy cabalgando.

El camino es duro y polvoriento;

pero mi cuerpo puede aguantarlo;

pues lejos está  mi premio

seguramente esperando,

con los brazos bien abiertos

par luego a mí aferrarlos.

Mis lágrimas se ahogan en tu mar,

en el mar de los Sargazos,

donde cada despertar

recibe a un tembloroso náufrago.

Yo debo continuar

aunque el camino sea largo,

y cada lagrima o gota de sudor,

será un reconocimiento

de mi inextinguible amor.

Es por eso mi amor

que siempre te llevo en el costado

en el costado izquierdo

donde a Cristo lancearon.

No, no, no, no quiero ni puedo

tu amor olvidarlo;

pues él me llevó muy lejos

para conquistar tus labios.

Ayer acogí en mi seno

a un lucero laureado,

para que cuando te viera

dártelo como un regalo.

Hoy también he recogido

el aleteo de un ganso,

cuya brisa perfumada 

fue pura paz y remanso.

Estas cosas irrelevantes

son tesoros para  mí,

cuando viajo galopando

y  pensando solo en ti.

Porque yo...porque yo...

Uoh, uoh, uoh, uoh, uoh, uoh...

Soy, y siempre, he sido así,

Ahora que se pone el sol, 

sus últimos rayos he de recoger

y que he de guardar para ti,

pues son del color de la sangre,

que en el frente derramé yo,

para defender la nación

y para   para protegerte  a ti.

Mmmmmmmh...

Mmmmmmmh...

Mmmmmmmh...

 


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