No viertas lágrimas bella mujer
Todos sabemos de sobra
que una lágrima es agua y sal;
Pero si la lágrima es de tristeza,
es un diamante vertido
a una playa de coral.
¡Qué pena bella mujer!
Que derrames tus lágrimas por un traidor.
¡Qué pena bella mujer!
Yo me conmuevo y comparto tus lágrimas;
porque yo, también las derramé;
pero en mi caso, por una mujer cruel.
Qué pena es en los dos casos
que esto deba de suceder,
con lo bonito que es el cielo
cuando empieza a atardecer.
Las lágrimas salen del alma,
eso yo lo sé muy bien,
por eso comparto el dolor
cuando quien derrama lágrimas
es una bella mujer.
Entonces, ya no es agua y sal.
Lo que se derrama por los ojos,
son un poquito de eternidad.
Y eternidad yo quiero para ti bella mujer
que derramas ardientes lágrimas
en un bello atardecer.
Por qué... Por qué,
estas cosas suceden
cuando más lindo y precioso
se dibuja el atardecer.
No derrames más lagrimas
bella mujer,
porque esas lágrimas,
son diamantes que van a parar
a los rosados corales que florecen
en las praderas del mar.
No viertas más lagrimas bella mujer,
pues tus lagrimas contagian
y hace que yo... llore también.
Mmmmmmmh...Mmmmmmmh...
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