Entre nosotros hay una montaña
Sabes bien que a ti te quiero
y que no quiero otra cosa,
pero salgo a mi puerta
y miro el horizonte,
para ver si te veo
haciendo señas con los brazos
para que antes me veas
por si fuera un por si acaso.
Pues quiero que sepas,
quiero que sepas mi amor,
que desde el primer día de ausencia
te extraña mi corazón.
Por eso, salgo a la puerta de mi casa
apenas despunta el sol,
para mirar a la bonita montaña
que nos separa a los dos.
Mi corazón me lo exige
y me lo ruega mi alma,
porque es duro recordarte
y ver que a mi lado no hay nada,
solo un vacío tan grande
que ya no cabe en mi alma.
Por las noches yo la tiento
yo la tiento con mis palmas,
Pero en ella solo encuentro,
el espectro de tu alma.
Por eso no te extrañes si te digo
que mi corazón te extraña,
y que mi puerta tengo abierta
desde ya por la mañana.
Solamente una montaña
muy bonita nos separan,
porque tu estás en España,
y yo, estoy en Francia.
Podría ser la misma cosa,
podría ser la misma patria;
pero no, alguien se empeñó en que hubiera
una preciosa montaña,
en cuyas cumbre casi siempre
permanecen las nevadas.
Solamente a ti me acercan
los recuerdos que se guardan
o bien en el corazón
o bien dentro de mi alma.
A veces saco un suspiro
Ayyyyyyyyyyy...
profundo...
tanto, que hasta se escapa una lágrima,
pues es mucho lo que te quiero
y por eso, mi alma te extraña.
Mmmmmmh...Mmmmmmhh...
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