el vuelo 507
Era una chica tan presumida
que soñaba con alcanzar el cielo,
para eso, se puso a estudiar
el título de azafata de vuelo.
Ahora que ya es azafata
presume de sus atuendos,
y especialmente le gusta
el pañuelito en el cuello,
sin descartar ese sombrerito
que es de lo más de coqueto.
Cuando de su vuelo baja
coloca gafas oscuras,
tan grades como su cara,
dos alas de mariposas
le salen de su montura.
Pero esta chica parece
que tiene un problema serio,
pues ningún hombre se atreve
si hay relaciones por medio.
O piensan que ella es muy alta,
o que ellos son muy pequeños,
y que no pegarían ni con cola
por más que fuese su empeño.
Ellos le hablarían de futbol,
y como excepción, de boxeo,
ella en cambio explayaría
con sus fascinantes vuelos
a veces con turbulencias
cuando hay tormentas y truenos.
Hay verdades que parecen
que son sacadas de cuentos,
por lo tanto una mentira
que corre con pies ligeros.
Ella ve pasar sus días
de igual manera que ellos,
pues nunca aprecian la brisa,
al confundirla con viento.
Pasajeros del vuelo 507
busquen todos sus salidas,
vallan preparando sus billetes
para despegar a la hora convenida.
Bienvenidos pasajeros
al vuelo 507
les deseamos buen viaje
tanto yo como el teniente.
Ya hemos aterrizando
desabrochen sus cinturones,
y espero que nos veamos
en próximas ocasiones.
"Air Europa, con destino a Kenia"
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