Los latidos del desierto
Si la nube nos da su gracia,
yo levanto los brazos y lo agradezco.
El cielo es amor gentil,
que nos adula y sirve.
Yo miro al cielo, y agradezco su agua,
porque los hombres del desierto
somos agradecidos
y reverenciamos al Creador,
del desierto y sus oasis,
donde hay agua fresca
para nosotros y nuestros dromedarios.
Hombres y animales
estamos hermanados,
creados todos de lluvia.
Unas veces fruto de su gracia
sonreímos o lloramos,
a veces hasta son lágrimas,
las que sofocan el calor
de los ojos secos;
Por eso, agradecemos
cada gota de agua,
como un milagro
que solo Dios, es capaz de hacerlo.
esta noche, todos beberemos
de tu agua del cielo,
porque somos agradecidos
los hombres del desierto,
y por eso, te regalamos
latidos con su dulzor extenso.
Por eso, danza mujer,
para agradecer
a nuestro Padre,
que los hombres del desierto
somos agradecidos,
y bailando, te ofrecemos nuestra alegría
con la gracia de nuestras bellas mujeres,
y con sus movimientos del vientre
os los ofrece,
porque sus hombres se lo merecen,
como se mueven las palmeras
de nuestro árido desiertos.
Baila bella mujer , baila, baila...
No pares esta noche de danzar
No,no,no,no,no,no...
Para que tu grandioso baile
pueda ser bendecido por nuestro Padre.
Con la danza del vientre regalas tu gracia,
mostrando tu belleza y simpatía,
y nuestro corazón se engrandece
con cada uno de tus latidos,
semejantes al los latidos...
de nuestro querido... desierto..
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