jueves, 6 de noviembre de 2025

Quiero ser la bestia

 






Quiero ser la bestia





Auuuuuuuuuh... Auuuuuuuh...
Auuuuuuuuh... Auuuuuuuuh...

Sobrecógete mujer...

Sobrecógete princesita...

Pues en camino ya está,
 
la beeéstia... Que necesitas.

 La de los largos colmillos

la de sus fauces sangrientas

Augggggggggg...

Auggggggggg...

la que si te hayas dormido.

sus gruñidos te despiertan.

Esto podría ser un buen comienzo

de una película siniestra;

pero muy por el contrario,

esto es como una gran fiesta;

Una fiesta donde no se busca

a la persona más bella;

Porque lo más deseado

sin dudarlo es una bestia.

Si alguna vez en el tiempo

Dios, me lo tuviese a bien

le pediría convirtiese

en una bestia al nacer.

Cuanto me gustaría ser 

no el hombre más guapo del mundo,

sino al revés.

Uno tan sumamente  horrible

que se le pudiese  considerar

como la bestia.

Si, mujer sí, que me has oído bien... 

Yo quisiera ser... La bestia...

Esa que normalmente

 cuando la ves te tapas la boca

para acallar tu grito

y puedan tratar de loca.

Te entra  el pánico, y el miedo...

hace que se estremezcan las entrañas.

Pues el pánico se apodera de tu alma. 

Si eres un poco curiosa

y me preguntas por qué

gustosamente te diré,

que, hoy día,  los que más triunfan

en el arte de la seducción,

no es un Apolo, o un Miguel Ángel,

ni un Mirón.

Sino una bestia cornuda,

cuya piel tiene pelaje,

tal si fuese un macho cabrío,

pero vestido con traje.

 Por su boca escupe fuego  

 por sus ojos la traición,

todo ello generado

por el volcán de su corazón.

Tan solo hay que colocarle

 un traje de paño de color negro,

pues si es negro y es por la noche,

aún te causa más respeto.

Ya que por lo visto, 

eso es lo que hoy día  se lleva

" Ser una bestia"

para  que hasta ella acudan

todas las mujeres bellas.

Mmmmmmmmh....Mmmmmmh...

no tiene ningún temor 

en lucir su salomónica cornamenta,

pues hasta le saca brillo

con gamuza y con bayeta.

Ten cuidado, ten cuidado,

ten cuidado princesita,

porque la bestia ya está

muy cerca de tu casita.

Son los cuernos de la bestia,

dos acerados puñales,

para entrar en carnes prietas

y dulces como panales.

Cuánto quisiera ser la bestia

de una populosa ciudad.

Por ejemplo, Tokio, o New York,

París, Londres, Montreal,

me da exactamente igual,

Porque cuanto más populosa,

 hay y más mujeres hermosas

prestas para conquistar.

Pues  habrá tantas mujeres bellas

que peces hay en el mar. 

¡Pero será posible!

¡Vaya mundo más enrevesado!

tener que ser una bestia

para obtener mi bien más deseado.

Pue acepto, y pongo un tupido velo.

Ya vemos que sobre el buen gusto

es cosa ya  de otros tiempos.

Pero sigo pensando que:

Los que más suelen triunfar

 son las bestias abominables,

pues las atrae como si fuera un imán

a las más  bellas y formidables.

No, no, no, no, no, no...

No quiero ser el más bello del mundo,

Ni un Apolo, ni un Miguel Ángel, 

ni tan siquiera un Mirón,

Yo quiero ser esa bestia 

la cual, reina en el amor.

una bestia deseo ser...

Una bestia...una bestia... 

Una bestia... una bestia... 

para ser la fiera más fea 

que haya existido en la Tierra.

Grrrrrrrraggg... Grrrrrrrraggg...

Ten cuidado.. Ten cuidado... 

Ten cuidado princesita,

pues la bestia  se aproxima

y esta cerca de tu casitaaaaaa...

Auuuuuuuuuhh... Auuuuuuuhh...

La bestia ya se hace sentir.

Hasta su corazón oigo latir.

Pon, pon, pon, pon, pon, pon...

 

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