Quiero ser la bestia
Si alguna vez en el tiempo
Dios, me lo tuviese a bien
le pediría convirtiese
en una bestia al nacer.
Cuanto me gustaría ser
no el hombre más guapo del mundo,
sino al revés.
Uno tan sumamente horrible
que se le pudiese considerar
como la bestia.
Si, mujer sí, que me has oído bien...
Yo quisiera ser... La bestia...
Esa que normalmente
cuando la ves te tapas la boca
para acallar tu grito
y puedan tratar de loca.
Te entra el pánico, y el miedo...
hace que se estremezcan las entrañas.
Pues el pánico se apodera de tu alma.
Si eres un poco curiosa
y me preguntas por qué
gustosamente te diré,
que, hoy día, los que más triunfan
en el arte de la seducción,
no es un Apolo, o un Miguel Ángel,
ni un Mirón.
Sino una bestia cornuda,
cuya piel tiene pelaje,
tal si fuese un macho cabrío,
pero vestido con traje.
Por su boca escupe fuego
por sus ojos la traición,
todo ello generado
por el volcán de su corazón.
Tan solo hay que colocarle
un traje de paño de color negro,
pues si es negro y es por la noche,
aún te causa más respeto.
Ya que por lo visto,
eso es lo que hoy día se lleva
" Ser una bestia"
para que hasta ella acudan
todas las mujeres bellas.
Mmmmmmmmh....Mmmmmmh...
no tiene ningún temor
en lucir su salomónica cornamenta,
pues hasta le saca brillo
con gamuza y con bayeta.
Ten cuidado, ten cuidado,
ten cuidado princesita,
porque la bestia ya está
muy cerca de tu casita.
Son los cuernos de la bestia,
dos acerados puñales,
para entrar en carnes prietas
y dulces como panales.
Cuánto quisiera ser la bestia
de una populosa ciudad.
Por ejemplo, Tokio, o New York,
París, Londres, Montreal,
me da exactamente igual,
Porque cuanto más populosa,
hay y más mujeres hermosas
prestas para conquistar.
Pues habrá tantas mujeres bellas
que peces hay en el mar.
¡Pero será posible!
¡Vaya mundo más enrevesado!
tener que ser una bestia
para obtener mi bien más deseado.
Pue acepto, y pongo un tupido velo.
Ya vemos que sobre el buen gusto
es cosa ya de otros tiempos.
Pero sigo pensando que:
Los que más suelen triunfar
son las bestias abominables,
pues las atrae como si fuera un imán
a las más bellas y formidables.
No, no, no, no, no, no...
No quiero ser el más bello del mundo,
Ni un Apolo, ni un Miguel Ángel,
ni tan siquiera un Mirón,
Yo quiero ser esa bestia
la cual, reina en el amor.
una bestia deseo ser...
Una bestia...una bestia...
Una bestia... una bestia...
para ser la fiera más fea
que haya existido en la Tierra.
Grrrrrrrraggg... Grrrrrrrraggg...
Ten cuidado.. Ten cuidado...
Ten cuidado princesita,
pues la bestia se aproxima
y esta cerca de tu casitaaaaaa...
Auuuuuuuuuhh... Auuuuuuuhh...
La bestia ya se hace sentir.
Hasta su corazón oigo latir.
Pon, pon, pon, pon, pon, pon...
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