jueves, 2 de octubre de 2025

Una decepcionada mujer

 




Una decepcionada mujer



Aunque me veas cantando

no te equivoques amigo, 

tengo problemas y entonces,

qué otra cosa puedo hacer

cuando tú no estás conmigo.

Necesito de tu ayuda,

y yo soy tu buena amiga,

cuando se presentan crudas

hay que comerlas como

cuando eran maduras.

Por tanto, no te equivoques,

no te equivoques conmigo,

pues yo ahora a ti te exijo

los favores convenidos.

Tú, ya sabes dónde vivo

ven y tráeme soluciones,

no me seas ahora esquivo

pagándome con traiciones.

Por tanto, no me provoques,

pues si logras enfadar,

seré cual auto de choque

a todo el que vea pasar.

Es mejor ayudar que enfadar

con quien se considera amiga,

no conviertas en un erial

por tocarte la barriga.

Necesito de tu ayuda

y de una manera urgente,

por tanto si no me escuchas

lo tendré muy, muy presente.

Todos dijeron  ya vamos;

pero lo que es hasta ahora, 

ninguno se ha presentado.

 Coloco el puño americano

junto a las garras de acero

para marcar, para marcar...

para marcarle  la cara

al que no quiso ayudar.

Mi desengaño es apoteósico.

Tengo un cabreo monumental,

por lo que  mi puño americano

 los traidores lo van a probar.

Yo me desviví por ellos,

y ahora ellos ¿Dónde están?

quizá estén en la farmacia

para vendajes comprar.

Si te he visto no me acuerdo

es un dicho popular,

pero que vienen a cuento

por lo que aquí va a pasar.

pues mis garras  están listas

para en su rostro  marcar.

¡Prepárate, prepárate, prepárate...!

lo que a ti te va a caer,

pues ya dictó su sentencia

 una decepcionada mujer.



No hay comentarios:

Publicar un comentario