Para ti siempre danzando
Presumo de que me veas bailando
teniendo como escenario
la playa del inmenso océano,
donde las olas acarician mis pies
y hacen levantar los brazos.
Girando los dedos de la mano
como quien coge manzanas
directamente de su árbol.
Sígueme, sígueme, sígueme...
atentamente observando ,
de como muevo mi cuerpo
en lugar de estar hablando.
Escucha, escucha, escucha...
la oración que hay en mis brazos,
pues ellos te están diciendo
que siempre te estuve amando.
Y hoy, en esta apacible playa,
junto al inmenso océano,
testigos son las gaviotas,
cormoranes y pelícanos,
que estoy danzando para ti
y produciendo un diálogo,
pero que todas palabras
las lleva volando el albatros.
Sigue, sigue, sigue, mirando,
que tu arrobo me anima
a seguir para ti danzando.
Quiero decirle a la tarde
que no hace falta hablar mucho
para poder transmitir algo,
a veces los ojos muestran
un completo diccionario.
Mírame, mírame, mírame...
por favor... sigue mirando,
que yo desde siempre te amé
y por eso, para ti estoy bailando.
Dime que sí, dime que sí, dime que sí...
Dime que me estás amando,
y so siempre, siempre, siempre...
para ti... estaré danzando.
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