jueves, 30 de octubre de 2025

El niño que abrazaba a los árboles

 





El niño que abrazaba a los árboles



Veo el árbol,

lo observo,

lo abrazo,

y luego...

Le pregunto:

Amigo árbol,

¿Cuántos son tus años?

¿Cuántos hijos tienes?

¿Cuánto mides de alto?

¿Qué fruto regalas?

¿Y pájaros...?

¿Cuántos nidos tienes 

 hechos por los pájaros?

Amigo árbol:

En silencio ríes,

y en silencio lloras,

si negra ceniza

a tu tierra arrojan.

Fruto del incendio

o chispa del rayo,

y nadie llegó a tiempo

para sofocarlo.

Los más grandes árboles

ya un día los talaron,

bien para hacer sillas,

o mesas y armarios

y también ¡qué horrible...!

Fue para hacer barcos,

no para ir a pescar,

sino para guerrear

y mejor poder conquistar.

Ahora, en el bosque quedan

solo los árboles medianos,

porque  les pareció pequeños

para sus altos salarios.

Poco a poco van creciendo,

pese a todos los agravios,

 porque no hubo ningún niño

que gimiera protestando.

Pues les dieron regalos

para así lograr acallarlos,

Los niños tienen memoria,

los recuerdos van volando,

y ellos escribirán la historia

de lo que aquí está pasando.

Que mientras halla industrias

que necesitan de celulosas,

los bosques quedarán en ruinas

si no siembran otras cosas.

La mancha negra se extiende

a las colinas cercanas,

quizá si se acerca mucho,

tú serás ruina mañana.

Yo árbol a ti te quiero,

y por eso, siempre abrazo,

pues contigo tengo un vínculo

tan estrecho como un lazo.

En el bosque de Serboll,

yo nací hace doce  años,

y de mamar a  mí dieron,

la leche, que dan los gamos.

Esa leche es nutritiva

y me dio mucha  energía,

tanta que me hizo tan fuerte

como fuerte estoy hoy día.



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