Música celestial
Bung, bung, bung, bung, bung, bung...
Pon, pon , ponpón, pon,pon, pompón...
Algunos vecinos se quejan
de que armamos mucho ruido,
que alteramos a los niños
y despertamos si están dormidos.
Que tanto la batería,
como demás instrumentos,
producen ruidos horribles,
que vivir cerca nuestra
es un verdadero tormento,
y que avisarán a la policía
si seguimos con nuestro desenfreno.
Escúcheme bien señora
lo que ahora le voy a decir:
Si se despierta su hijo,
nos lo manda con nosotros
a tocar la batería,
y ya verá como de aquí en adelante
todo nuestro aparatoso ruido,
se convertirá en sinfonía atlante.
Ya no volverá a protestar
con los truenos de tormenta,
pues será sinfonía celestial
comparado con nuestra orquesta.
De modo que si se aburre,
y se quiere divertir,
que venga un rato con nosotros
para tocar el violín.
La música es lo más infalible,
contra vecinas pesadas,
pues arregla lo imposible
si tocas con buena gana.
Boong, boong, boong, boong...
Boong, booong, boong, boong...
Si su niño está que lo peta
y desea usted que se calme,
regálele una trompeta
o algo que contenga alambres.
Le aseguro que cuando vuelva con usted,
será un niño formidable.
Un niño delo más ejemplar,
que por mucho ruido que se arme
si está dormido, nunca se despertará.
La música es la piedra filosofal,
la que por si sola tiene soluciones,
es la que aviva el espíritu personal
y se transmite con canciones.
Muuuuuusica celestial...
Muuuuuuusica celestial...
Muuuuuuusica celestial...
Es lo que su niño si está durmiendo
de nuestra orquesta sentirá,
y solamente angelitos del cielo
en sus sueños aparecerán.
Muuu, muuu, mmmm, mmmm, mmmm...
No hay comentarios:
Publicar un comentario