Fuegos de san Telmo
Me gustan la flores...
Negras. Oh, oh, oh, oh, oh,...
Porque las flores negras
son las flores de la vida.
El día que yo me muera
llévame ramos de flores negras
para hacer armonía con mi sangre,
que hirvió en su cazuela de oscuridad.
Me gusta descifrar los misterios
que se encierran en las tumbas
de los lúgubres cementerios.
Auuuuuuh... Auuuuuu... Auuuuuuh...
Se oyen los aullidos de los espíritus yertos,
titiritando de frío,
pues frío, y oscuro, es el yermo,
de sus dos por tres metros de tierra
que necesitó mi entierro.
Me gustan los cementerios
por sus eternas soledades,
y porque los que allí viven,
ya no están sometidos
a las leyes naturales.
Son los únicos seres
que no se pliegan
a los designios de los hombres.
Ruan, ruan, ruan, ruan, ruan...
Se oyen a los gusanos
royendo las maderas de los ataúdes,
mientras una siniestra dama
vestida de riguroso gótico,
va sorteando las cruces
portando en su mano
un ramo de rosas blancas,
para ofrecérselas a su amado,
el cual, en su plena juventud,
quiso poner a prueba
a la soga que enroscó en su cuello.
Y la soga, no tuvo compasión,
y a la intrépida muerte
rápidamente llamó.
Pero la muerte, no pudo ni podrá
vencer a un espíritu rebelde.
Y el día que salgan de yertos nidos
se convertirán en lechuzas
y aves de mal agüero,
pues son ves que tiene su nido
siempre en el mismo agujero.
Ruan, ruan, ruan, ruan, ruan, ruan...
se oyen a los gusanos
devorando los huesos de su amante.
al que lleva rosa blancas
todos miércoles de noche.
Pues es cuando los espíritus
de los muertos están más activos,
y puede besar a su amante
con sus labios radioactivos.
Auuuuuuuh...Auuuuuuuh...Auuuuuuh...
Se escuchan a los fuegos de san Telmo.
que como sombras chinescas,
danzan por encima de los crisantemos.
Auuuuuuuh...Auuuuuuuuh...Auuuuuuh...
danzan contentos,
danzan contentos,
porque debajo de la tierra
yacen los muertos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario