Noche de Halloween
Auuuuuuuuh... Auuuuuuuuh
La noche, era muy oscura,
tormentosa, cruel, horrible,
llena de epítetos funestos.
En aquel caserón encaramado
en la puntiaguda colina,
Y allí estaba yo,
de viaje de estudios, dijeron;
pero la realidad es que,
la amplia habitación,
llena de cortinajes negros,
daba repelús, escalofríos, miedos...
Tras meterme en la cama,
comencé a escuchar cosas raras.
Uaffh, croach,pam,uuuuuug...
sonidos sin procedencias concretas,
pue sus paredes eran gruesas
y quizá, estuviesen huecas
con secretos pasadizos
para luego...llegar con facilidad
a las siniestras habitaciones,
de los desinformados huéspedes.
Como yo, que no sabía
a donde puñetas me metía.
Ruidos de pasos me pareció percibir
y se acercaban....
Se acercaban hasta mí.
¡Qué horror..!
¡Qué horror...!
No sabía con qué intenciones,
pero mi atónito corazón,
me sonaba como un tambor.
De pronto comencé a escuchar
chasquidos de dedos,
como si el que fuera,
estuviese bailando una canción
y caminaba al ritmo decidido de esa canción.
Algo me pareció ver brillar
y pensé que quizá,
aquel reluciente brillo fuera
el acero de un puñal.
¡Oooooh qué miedo daba pensar
que aquel reluciente puñal,
fuese para clavármelo en el pecho!
Cuando yo... nada malo a nadie he hecho.
Me tapé la cabeza
dejando un solo ojo al descubierto,
pues me daban horrores grandísimos
aquellos ruidos siniestros.
Auuuuuuh, auuuuuuuh, pon, pon, cruaffft...
Quizá ya viene a por mí,
no sabía bien para qué;
Pero yo... Pero yo... Pero yo...
no quiero frías sombras
en mi oscura habitación.
Un baile de sombras siniestras
danzan a mi alrededor,
y yo.... y yo creo estar muriendo
de verdadero terror.
Uuuuuuuuh.... Uuuuuuuuh.... Uuuuuuuuuh...
Nadie, nadie, nadie puede saber
el miedo que estoy pasando,
pues creo que sobre mi cabeza
fantasmas y murciélagos están volando.
Quiero gritar, quiero gemir, quiero llorar...
pero todos mis deseos se ahogan
en el lago oscuro de mi alma.
Auuuuuh, auuuuuh, auuuuuuh...
No, no, no quiero, no quiero...
Que en mi blancuzco cuello
muerdan los murciélagos.
Soy una muchacha que se cree todos cuentos
y ayer me contaron que hay muertos,
que salen de sus tumbas
para llevarse a los niños
para luego, darse un banquete
con todos aquellos niños
que a sus padres no obedecen;
pero yo... soy obediente...
Seguramente se habrán equivocado,
no puede ser que me quieran comer a mí,
con todo lo niña esmirriada que estoy.
Mis dientes castañetean de miedo.
¡Qué horro...! ¡Qué horror...!
en esta noche de Halloween ,
donde dicen que todo es posible,
¡Ay... qué miedo.... Qué miedo tengo...!
Mmmmmmmmh.... Mmmmmmmh...
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