martes, 28 de octubre de 2025

Noche de Halloween

 



Noche de Halloween







Auuuuuuuuh... Auuuuuuuuh

La  noche,  era muy oscura,

tormentosa, cruel, horrible,

llena de epítetos funestos.

En aquel caserón encaramado

 en la puntiaguda colina,

Y allí estaba yo,

de viaje de estudios, dijeron;

pero la realidad  es que,

  la amplia habitación, 

llena de cortinajes  negros,

daba repelús, escalofríos, miedos...

Tras meterme en la cama,

comencé a escuchar cosas raras.

Uaffh, croach,pam,uuuuuug...

sonidos  sin procedencias concretas,

pue sus paredes eran gruesas

y quizá, estuviesen huecas

con  secretos pasadizos

para luego...llegar con facilidad 

a las siniestras habitaciones,

 de los desinformados  huéspedes. 

Como yo, que no sabía 

a donde puñetas me metía.

Ruidos de pasos  me pareció percibir

y se acercaban....

Se acercaban hasta mí.

¡Qué  horror..!

 ¡Qué horror...!

No sabía  con qué intenciones,

pero mi atónito corazón,

 me sonaba como un tambor.

De pronto comencé a escuchar

 chasquidos de dedos,

como si el que fuera,

estuviese bailando una canción

y caminaba al ritmo decidido de esa canción.

Algo me pareció ver brillar

y pensé que quizá,  

aquel reluciente brillo fuera 

el acero de un puñal.

¡Oooooh qué miedo daba pensar 

que aquel reluciente puñal,

fuese para clavármelo en el pecho!

Cuando yo... nada malo a nadie he hecho.

Me tapé la cabeza

dejando un solo ojo al descubierto,

pues me daban horrores grandísimos

aquellos ruidos siniestros.

Auuuuuuh, auuuuuuuh, pon, pon,  cruaffft...

Quizá ya viene a por mí,

no sabía bien para qué;

Pero yo... Pero yo... Pero yo...

no quiero  frías sombras 

en mi oscura habitación.

Un baile de  sombras siniestras

 danzan a  mi alrededor,

y yo.... y  yo creo estar muriendo

 de verdadero terror.

Uuuuuuuuh.... Uuuuuuuuh.... Uuuuuuuuuh...

Nadie, nadie, nadie puede saber

 el miedo que estoy pasando,

pues creo que sobre mi cabeza

  fantasmas y murciélagos están volando.

Quiero  gritar, quiero gemir,  quiero llorar...

pero todos mis deseos se ahogan

 en el lago oscuro de mi alma.

Auuuuuh, auuuuuh, auuuuuuh...

No, no, no quiero, no quiero...

 Que en mi blancuzco cuello

muerdan los murciélagos.

Soy una muchacha que se cree todos cuentos

y ayer me contaron que hay muertos, 

que salen de sus tumbas

para llevarse a los niños

 para luego, darse un banquete

con todos aquellos niños

que a sus padres no obedecen;

pero yo... soy obediente...

Seguramente se habrán equivocado,

no puede ser que me quieran comer a mí,

con todo lo niña esmirriada que estoy.

Mis dientes castañetean de miedo.

¡Qué horro...! ¡Qué horror...!

en esta noche de Halloween ,

donde dicen que todo es posible,

¡Ay... qué miedo.... Qué miedo tengo...!

Mmmmmmmmh.... Mmmmmmmh...

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