El hombre que amé en la Tierra
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh...
Oh, oh, oh, oh, oh, oh,oh...
Te busco en la noche eterna...
Te busco en la noche eterna...
te busco a ti en las estrellas.
El cielo me lo agradece
enviando una estrella fugaz,
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh...
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh...
Qué bueno es el cielo conmigo,
para decirme dónde está mi amigo.
Al final, seremos polvo y gas
viajando por el espacio estelar.
Con el patrocinio de la noche,
una estrella errante rasga el cielo,
dejando su collar de perlas amarillas
en un espectacular reguero.
Qué bonitas son las estrellas errantes
viajando por el inmenso cielo,
y con su collar de perlas
me dice cuánto te quiero.
Nadie como aquel amigo
acarició mejor mis senos,
con manos delicadas y finas suaves
y con la suavidad del terciopelo.
Yo flotaba, flotaba como la nube
en el azulado cielo.
La perla de la noche
fulgura con añoranza,
acercándome recuerdos
felices y de bonanza.
Por una estrella fugaz
hoy el cielo es bendecido,
haciéndome recordar
al mejor de los amigos.
Dibujó un collar de perlas
que se quedará conmigo,
pues representa la esencia
de un amigo agradecido.
Mis suspiros llegan alto
para alcanzar las estrellas,
donde sin duda ahora está
el hombre que amé en la Tierra.
Oh, oh, oh, h, oh, oh, oh...
Mmmm, mmmm, mmmm...
Mmmm, mmmm, mmmm...
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