domingo, 5 de octubre de 2025

El día que nos pisotearon el culo

 


El día que nos pisotearon el culo





Silbando voy por la calle

porque me apetece silbar,

silbando voy por la calle 

porque me apetece silbar.

Un amigo pregunta a dónde voy

y silbando le señalo, voy para  allá,

a tomarme una cerveza

allí en la barra del bar.

Mas silbando, me has hecho  recordar

el día que en el rodeo

aquel toro nos pisoteo el trasero.

Tan clara  dejó su marca ,

que estuvimos tres días 

sin podernos sentar.

¡Ay, qué dolor  en el trasero! 

Nada más que recordarlo  aún me duele.

Pero éramos tres amigos jóvenes

que queríamos presumir,

de ser lo que todavía no éramos,

¡Y buena paliza  nos dieron en el trasero!

 Ya te acompaño con la armónica

para tocar nuestra vieja canción:

Éramos tres jóvenes que, 

para presumir  de hombres, en el rodeo,

nos montamos sobre aquel toro

mitad blanco y  mitad negro,

Dándonos una paliza

de la que todavía me acuerdo.

Tres, tres  días  creo que fueron,

 los que no pudimos encontrar

 un cómodo asiento,

pues el toro nos dejó el culo

como si fuera un pandero.

Luego todos se reían

cuando delante había chicas,

a esa que quisimos impresionar

demostrándoles nuestra hombría.

Veo que estáis  muy contentos 

dijo agregándose un tercero, 

quien con su guitarra a cuestas

decidió formar un terceto.

Una... do... tres... Ya....

Vaya paliza  nos dio el toro

en aquel nuestro primer rodeo,

que a los tres nos puso el culo

como si fuera un pandero.

¡Ay qué tres tontos más chicos!

por acudir al rodeo,

para que aquel toro pinto

nos pateara el  trasero.

A mí todavía me duele

cada vez que me lo tiento.

Pues tú, di que tienes  suerte

porque yo... todavía ni me lo siento.

¡Vaya paliza  nos dio

aquel toro blanco y negro,

para  luego ser el hazmerreir

de todo el rodeo entero.

¿A ver muchachos qué os sirvo?

-Una jarra de cerveza.

-A mí póngame lo mismo.

-Y a mí, por ser quien más  ha cantado

una jarra de cerveza... de dos litros. 

Aquí todo va a lo grande,

más grande que  Nueva York,

donde  el pigmeo es  gigante

y mi gato... es un león.



No hay comentarios:

Publicar un comentario