Suspiros de amor
Sonidos de guitarras y trompetas
se precipitan como cascadas
en los instintos flamencos
Aeoe, aeoe, aeoa, aeoe, aeoe, aeoa...
Nunca se podrá saber
a dónde mi amor se fue.
Y al marchar por su camino
a mí se llevó el destino.
Quizá se fue a algún lugar
ideal para bailar,
pues el baile era su alma
y su alma, mi despertar.
Aeoe, aeoe, aeoa, aeoe, aeor, aeoa...
Los sonidos de las guitarras
caen como chuzos de punta,
hiriendo el alma.
Nadie sabe cuando saldrá el toro;
Pero lo seguro es que saldrá,
aunque no sea más que para ver la luna
reflejada en las aguas cual cristal.
La noche, se llena de negras sombras
y también de un siniestro ulular,
dicen que es de una lechuza
que al bosque se va a cazar,
Aunque hay quien dice que es el alma
cuando se pone a cantar,
en mitad de unos tablados
donde el baile es ancestral.
Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay...
Dos puñales afilados
en sus cuernos lleva el toro,
dicen que es negro bragado
y que vale más que el oro.
Dónde, dónde, dónde, dónde...
Dónde está nos preguntamos,
quien su navaja afiló,
para mejor arrancarnos
nuestros suspiros de amor.
Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay...
No hay comentarios:
Publicar un comentario