La sirena que salió a pasear
Ella, es una sirena,
la mejor gema del mar,
y cuando a ella le apetece
sale para pasear.
En una incipiente roca
le gusta tomar el sol,
mientras canta sus canciones,
del hombre que enamoró.
También hay veces que canta
temarios de libertad
Ahora canta a su libertad,
pues todos seres son libres
en las anchuras del mar.
Porque nadie puede impedir
las canciones de sus olas,
y la música del viento
aullando cual caracolas.
De estrechas rejas de acero
la sirena está liberada,
su bella melena es rubia
y tapa su ondulada espalda
pareciendo bellas hebras de miel
por el sol desparramadas.
Los marineros que la ven
confunden con el fanal de un puerto
y por eso, dirigen hacia él
bergantines y veleros;
Desde la lejanía,
creen avistar a una bella mujer,
cantando les ofrece su recital.
Yo soy la alegre sirena
que surgió del ancho mar,
para cantarle al marinero
las lindezas del coral.
Deseo ver la blanca perla
que colorea la tarde,
pintando de rosa las nubes
con su magnífico alarde.
Colorea mis cabellos
con rayos color pastel,
el mar se tiñe morado
y el cielo, hebras de de miel...
Los marineros escuchan su canto,
dulce como un despertar
Pero al llegar...Pero al llegar...
hasta la incipiente roca,
resulta que ya no está,
la mujer convirtió en foca.
Los marineros, se quedaron con su canto
el canto de una sirena,
pues lo prefieren al llanto
y al arrastre de cadenas.
Delfines por la superficie saltan,
y el pez espada hasta vuela,
pero nada es comparado
con los cantos de sirenas.
Cuando ya acaba la tarde,
se retiran de su roca,
su presencia fue un espejismo;
Pero su imagen... entre los marinos
corre ya... de boca en boca...
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