viernes, 10 de octubre de 2025

Santa de mi devoción

 



Santa de  mi devoción





 No quiero buenas palabras

María, quiero estar contigo,

pues después de una  semana

¡ya vale  como castigo!

Una semana sin verte

es para  mí  todo un siglo,

proyectándose tu imagen

cual  proyector del cariño.

Algún rival me dirá

que yo peco de  engreído,

 que he visto muchas películas, 

  que María, de mí se ha ido.

Lo que pasa es que a María,

le llueven los pretendientes,

por su bendita simpatía

y sus frases elocuentes.

María, es como la bella flor

que atrae a las mariposas,

los hombres quieren su amor.

para  una noche gloriosa.

Yo sin embargo la quiero

a todas horas del día,

y desangrarme prefiero,

 a rayar la cobardía.

A María yo la llevo 

incluso dentro del alma,

no es de extrañar que mis ojos 

por ella derramen lágrimas.

Y no es decir por decir

que lucharé hasta el final,

que aunque me toque sufrir

 mi victoria llegará.

Al pasar por la floristería

dos flores yo le compré,

la primera era una rosa

y la segunda un clavel.

Y con aquel par de flores

ante ella me presentaré,

para que elija la que más  guste 

y en su cabello pondré.

Entonces diré a María,

 Santa de mi devoción,

 que  desbordo de alegría

si me  concede su amor.

En caso de decir quiero, 

será tal mi algarabía,

 que habrá de llenarse  el cielo

con  jubilosa armonía .

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