Sed de venganza
Nunca, nunca, nunca...
mi corazón volverá otra vez
a sentir debilidad por un hombre como tú.
te marchaste de mí
con un hola y adiós.
Pero no, pero no, pero no...
esta vez no será tan sencillo
que un hombre pueda contar conmigo,
pues yo soy hija del lobo estepario
y por las noches...
Clama sangre, clama sangre...
de venganza.
Llamaré a todos los de la estirpe
del lobo estepario,
y con ellos formaré un regimiento,
un regimiento de lobos sanguinarios.
Ya se oyen, ya los siento,
sus chapoteos atravesando el río,
que de la montaña baja protestando.
A todos os atacarán y morderán
en las partes que os cuelgan.
¡Cabrones, cabrones, cabrones...!
¡Auuuuuuu, auuuuu... auuuuu...!
Por mucho que os escondáis os daré caza
y colgaré vuestras cabezas
de un palo como a una calabaza.
En la noche, los lobos son más fuertes,
en la noche, más se oyen sus aullidos,
en las noche, todo el mundo es diferente,
en la noche, más se clavan sus colmillos.
Los lobos en la noche, son fieras sanguinarias,
los lobos en la noche, son horribles justicieros,
sus ojos brillan como luminarias,
la noche llega a paso de lobo,
más esta noche... sólo acaba... de empezar...
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