Dispuestos a imaginar
Estando allí en la taberna,
ayer noche me dijeron,
que te habían visto con un hombre
bajando por el sendero.
el sendero que da al arroyo
poblado por olmos viejos.
Creo que merezco que indiques
de lo que con el hombre hacías,
entre ambos hay confianza,
o al menos esos creía,
Ya que tú y yo somos amigos,
desde que éramos pequeños.
Aunque puedes hacer lo que quieras
ya que de ti nadie es dueño;
pero te habría orientado
y darte mi parecer,
si con quien ibas de la mano
era un hombre de buen ver.
Hasta incluso investigaría
si a ti te interesa o no,
todo ello considerado
como gratuito favor.
Si algún día alguien me gusta
a ti te lo diría primero,
para hacer lo que siempre hicimos:
no tener ningún secreto.
Porque dispuestos a imaginar
bien todo sería correcto,
si ese hombre de ti desea
solamente ser el primero,
para luego, ser segundo plato,
y eso, creo que está muy feo.
Pues con el hombre que vallas
sea hombre que de verdad te quiera,
y no solo para un rato,
pues para eso vale cualquiera.
Déjame entonces decirte:
que esto tú lo consideres,
que no por mucho reírte,
es lo que mejor prefieres.
Si eres amor para un día
o si es amor para siempre.
No sea cosa que tu alegría
el vivo llanto despierte.
Y entonces todos lamentos
para ti nada valdrán,
pues hay quien cree hacer inventos
que están inventados ya.
La verdad siempre por delante,
luego, no habrá marcha atrás,
porque de siempre se ha dicho
que del pasado, nada se puede cambiar.
Problemas siempre se tienen,
los goces, una rosa en un rosal,
pues los goces son efímeros,
las penas, una horrible eternidad.
Esto te lo dice un amigo
que desea tu felicidad,
y el tiempo será testigo
de que digo la verdad.
El otro día me dijeron
que se iban a casar,
una chica de dieciocho,
y un hombre de ochenta o más.
dado que estas cosas pasan
con suma facilidad,
que se casan por dinero
para de ese modo triunfar.
Yo para ti eso no quiero,
pues luego, las lenguas vuelan
cual máquina de tricotar
que igual te cose un vestido
como cose un delantal.
Trico, trico, trico, trico...
Trico, trico, trico, tra...
Trico, trico, trico, trico...
Trico trico trico tra...
Y así, de lengua en lengua,
más de alguno exagerará,
y dirá que una princesa
con un mendigo fue a casar.
¡Qué desgraciada la pobre!
Todos se lamentarán,
al obtener solo cobre
creyendo ser oro al brillar.
Trico, trico, trico, trico...
Trico, trico, trico, tra...
Trico trico, trico, trico...
Trico, trico, trico, trico, tra...
¡Qué viva que está esta maquina!¡
¡Es máquina de tricotar!
No hay comentarios:
Publicar un comentario