domingo, 12 de octubre de 2025

El de espaldas bien curtidas

 






El de espaldas bien curtidas




Si me ves con el ato a la espalda

es por que me voy,

a embriagarme de viento y escarcha,

a otros lugares más amables

que el que ahora mismo estoy.

Espero encontrarme  a gente

que continuamente no señale,

pues cada señalamiento 

en mi alma son puñales.

Así lo fue mi pasado,

despreciado  y estigmatizado,

por ser hijo de borrachos,

que me dejaron de lado.

Prácticamente crecí solo

o muy mal acompañado,

por eso, esos recuerdos

 quiero de mi mente borrarlos.

Mis progenitores eran débiles

 once  inviernos no aguantaron,

y  la botella de vodka,

en sus manos congelaron.

El vodka tenían de manta

para calentar su cuerpo,

 mi madre sería una santa

pero le pudo su infierno.

Crecí en un árbol sin amor

que enseguida quedó seco, 

nunca un afecto brotó

 solo quebrantos  ajenjos.

Me voy con mi ato a la espalda 

en busca de rayos nuevos,

Pues dicen que tras las montañas

incluso anidan los cuervos.

Que allí, hay comida abundante,

que hay generosos labriegos,

siempre dispuestos a ayudarte

en los comienzos primeros.

Me voy solo, caminando,

para  poder dejar huellas,

en el suelo que estoy pisando

impregnado de inclemencias.

Si algún día quieres seguirme

fácil te será encontrarme,

un lecho para dormirme

y un techo para refugiarme.

Pregunta por el alto y rubio,

el de espaldas bien curtidas,

el que no cobra ni un rublo,

a quien mal le va la vida.

 

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