Por las malas lenguas
Podrás irte al fin del mundo
y allí agachar la cabeza,
como si fueras un vagabundo
al que se le fue su fuerza.
Lo que de verdad te pasa
quizás no tienes conciencia,
mas la llama que te abrasa,
no es por culpa de tu alma
sino por falta de mi presencia.
Nadie te dijo al marcharte
que aquella cosa era cierta;
y que todo aquel ultraje
fue una farsa manifiesta.
No, no, no, no pienses eso,
seguro que te equivocas,
pues yo no tuve la culpa
si no de unas cabezas locas.
Ooooooh, ooooooh, qué dolor,
que dolor tan grande siento yo,
porque me echaron la culpa
por algo que no hice yo.
Porque no, no no, no... uououooh...
Nada de lo que dijeron hice yo.
Seguramente fue el viento
quien a mí me la enguiñó;
o fue aquel amigo nuestro
que de nuestro amor vengó.
La envidia es muy contagiosa
y envidiaban nuestro amor.
De ahí que, se inventaran un cuento
por algo que no hice yo.
que no hice yo, que no hice yo...
Mmmmmmh... Mmmmmmmh...
Pido levantes la cabeza
de la desdichas del suelo,
un hombre hay que te espera
para mostrarte su cielo.
Un cielo lleno de abrazos
y también con dulces besos,
para hacer contigo un lazo
donde no quepan enredos.
Ya nunca más volverás
a escuchar ni esto ni aquello,
pues todo te resbalará
como se resbala el hielo.
Ahora solo escucharás
las melodías del viento,
pues cargado viene ya
con sinfonías de besos.
Y unos brazos calurosos
que para ti están abiertos.
Mmmmmmh...Mmmmmmh...
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