Qué felicidad
Mmmmmmh...Mmmmmmh...
Chicos chico, chicos...
Chicos salir, salir a la plaza,
que aquí se baila, se baila, se baila...
Si quieres saber como.
Mira, mira, mira, mira...
mira como aquí se baila,
porque para eso estamos
reunidos en la plaza.
para enseñar, para enseñar, para enseñar...
para enseñar a la gente a bailar,
para luego, para luego,
por vuestra cuenta bailar.
Bailar en casa, mientras friegas
Mientras barres o haces camas
metes en la fregadera
toda la vajilla sucia
dentro de la fregadera.
Mi hermana ya no se asusta,
ya no teme a los fantasmas,
y ese milagro ha ocurrido
porque baila en toda casa.
Un día tomó lecciones de baile,
también justo aquí en la plaza;
por eso algunos me dicen
que la plaza está embrujada.
La cola de los aprendices,
llega ya hasta la farmacia;
pero todos son felices
pues quien enseña es mi hermana.
Ayyy... Qué feliz me encuentro hoy
porque he aprendido a bailar,
ya lo mismo bailo un tango,
un reggae, o un estupendo Jazz.
Todos ellos me funcionan,
hasta diría que a la par;
porque el baile no distingue
a ninguna nacionalidad.
Lo que importa es que se baile
y se llene con felicidad
sobre todo nuestra alma
que escondida siempre está.
Qué felicidad, qué felicidad,
se siente cuando aprendes a bailar:
Ya da igual si lo que ponen,
es tango, reggae, swing o jazz;
Lo importante es que podamos
bailar, bailar, bailar, bailar, bailar...
Mmmmmh... Mmmmmh...
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