martes, 23 de diciembre de 2025

El baile del robot

 







El baile del robot



Mmmmmmh... Mmmmmh...

Yes, yes, yes, yes, yes, yes, yes...

Hoy estoy aquí

y estoy aqui, por ti.

Yes, yes, yes, yes, yes,  yes yes...

porque tu eres la envidia de este salón,

porque das envidia.

Yes, yes, yes, yes, yes, yes, yes...

Cuántos años dices,

dices que tienes,

si te hicieron ayer

y dices tener ya veinte.

No, qué va, ahora ya tengo cien.

cien años acumulados 

en mi electrónico saber. 

¿Y eso es posible?

Sí, sí, sí, sí, que lo es.

Porque los robots aprendemos rápido

y si   no, tú mismo lo puedes ver.

Ahora mismo estoy bailando

el tecno se me da bien,

ya lo ves, ya lo ves, ya lo ves,

es un ritmo que convence

y te hace mover los pies.

¿Lo ves?

Uno, dos, tres, uno, dos tres, uno, dos tres...

es un ritmo que no cansa

y menos esta canción,

porque es una canción tecno

ideal para  robots.

 Uno, dos, uno, dos, uno, dos, uno, dos...

Es un ritmo que no cansa

 aunque sea machacón,

por eso está estudiado

 para que lo baile un robot.

uno, dos, uno, dos, uno, dos, uno, dos...

Tú baila y no digas que no,

que esto es música tecno,

y eso se lleva un montón.

En discotecas, en fiestas,

y en los bailes de salón,

ya te digo compañero,

que esto es lo más divino

que esto es una bendición.

Uno, dos, tres, uno, dos, tres,

uno, dos,  tres, uno, dos, tres...

Es un ritmo que nos mola

porque nos hace mover los pies.

Uno,  dos, tres, uno, dos, tres,

este ritmo tecno 

es muy fácil de aprender 

y por eso lo repetimos

 una , otra, y otra vez.

Este ritmo es especial

especial para  un robot,

con corazón de metal;

pero tengo corazón.

Desde que ayer fabricaron

 yo no paro de bailar,

porque esto carga las pilas

de una manera especial.

Uno dos, uno dos, uno, dos, uno, dos...

Esto es una de las cosas buenas

que tenemos los robot,

es que nunca  nos cansamos 

y nunca decimos no.

No comemos, no sudamos,

y  trabajamos un montón,

y nada reivindicamos

por hacer nuestra función.

Viva los hombres del futuro,

los mal llamados robots,

que bailamos y cantamos

incluso con emoción.

Porque aunque no os lo creáis

tenemos un corazón,

de metal, eso es bien cierto,

Pero el mal no se nos concedió,

para   así no ser iguales

que el hombre que fabricó.

Uno, dos, uno, dos, uno, dos, uno, dos...

A bailar  pronto se aprende,

de lo bueno es lo mejor,

y no matamos a nadie

con decir: uno, dos, uno, dos, uno, dos, uno, dos...

Mmmmmmh... Mmmmmmh...


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