El baile del robot
Mmmmmmh... Mmmmmh...
Yes, yes, yes, yes, yes, yes, yes...
Hoy estoy aquí
y estoy aqui, por ti.
Yes, yes, yes, yes, yes, yes yes...
porque tu eres la envidia de este salón,
porque das envidia.
Yes, yes, yes, yes, yes, yes, yes...
Cuántos años dices,
dices que tienes,
si te hicieron ayer
y dices tener ya veinte.
No, qué va, ahora ya tengo cien.
cien años acumulados
en mi electrónico saber.
¿Y eso es posible?
Sí, sí, sí, sí, que lo es.
Porque los robots aprendemos rápido
y si no, tú mismo lo puedes ver.
Ahora mismo estoy bailando
el tecno se me da bien,
ya lo ves, ya lo ves, ya lo ves,
es un ritmo que convence
y te hace mover los pies.
¿Lo ves?
Uno, dos, tres, uno, dos tres, uno, dos tres...
es un ritmo que no cansa
y menos esta canción,
porque es una canción tecno
ideal para robots.
Uno, dos, uno, dos, uno, dos, uno, dos...
Es un ritmo que no cansa
aunque sea machacón,
por eso está estudiado
para que lo baile un robot.
uno, dos, uno, dos, uno, dos, uno, dos...
Tú baila y no digas que no,
que esto es música tecno,
y eso se lleva un montón.
En discotecas, en fiestas,
y en los bailes de salón,
ya te digo compañero,
que esto es lo más divino
que esto es una bendición.
Uno, dos, tres, uno, dos, tres,
uno, dos, tres, uno, dos, tres...
Es un ritmo que nos mola
porque nos hace mover los pies.
Uno, dos, tres, uno, dos, tres,
este ritmo tecno
es muy fácil de aprender
y por eso lo repetimos
una , otra, y otra vez.
Este ritmo es especial
especial para un robot,
con corazón de metal;
pero tengo corazón.
Desde que ayer fabricaron
yo no paro de bailar,
porque esto carga las pilas
de una manera especial.
Uno dos, uno dos, uno, dos, uno, dos...
Esto es una de las cosas buenas
que tenemos los robot,
es que nunca nos cansamos
y nunca decimos no.
No comemos, no sudamos,
y trabajamos un montón,
y nada reivindicamos
por hacer nuestra función.
Viva los hombres del futuro,
los mal llamados robots,
que bailamos y cantamos
incluso con emoción.
Porque aunque no os lo creáis
tenemos un corazón,
de metal, eso es bien cierto,
Pero el mal no se nos concedió,
para así no ser iguales
que el hombre que fabricó.
Uno, dos, uno, dos, uno, dos, uno, dos...
A bailar pronto se aprende,
de lo bueno es lo mejor,
y no matamos a nadie
con decir: uno, dos, uno, dos, uno, dos, uno, dos...
Mmmmmmh... Mmmmmmh...
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