Nunca Dios, nos ahogará
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh
Nos damos la espalda,
pero nos queremos,
qué más puedo hacer yo
si tú, si tú eres mi amiga,
si tú eres mi estrella del cielo,
si tú eres la mujer que yo más quiero.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
No me puedo oponer
a esta pequeña discusión,
los problemas aprietan
pero Dios, nos quiere y no ahoga..
Seguimos dándonos la espalda,
pero aún así, siento tu calor,
no me abandones, de hacerlo
moriré de frío y de amor..
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
No me falles, no me falles,
no me falles por favor,
no te separes de mi espalda,
pues aún dándome la espalda
siento el fuego de tu amor.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Quizá, no sabemos expresar con palabras
lo que nos está dictando el corazón,
pero pienso que lo que nos dice el alma
es que sigamos juntos tú y yo.
Qué nos expliquemos con besos,
con caricias, y con susurros de amor;
porque ese es el idioma
que mejor entiende nuestro corazón.
Oooooooh, oooooh, oooooh, oooooh.
Los problemas pueden apretar
Pero Dios jamás nos ahogará.
y ahora mismo nos está diciendo
que nos volvamos a mirar,
que miremos a los ojos y besemos
y los problemas desaparecerán.
bésame, bésame, bésame, bésame...
porque eso, es lo que quiere Dios...
Porque los problemas pueden apretar
pero Dios no permitirá
que nos podamos ahogar.
No, no, no, no, no ,no, no...
No lo permitirá, no lo permitirá,
Porque Dios, nos puede apretar,
pero nunca, nunca, nunca, nunca,
Nunca Dios, nos ahogará.
Oooooh, oooooh, oooooh oooooh, oooooh...
No hay comentarios:
Publicar un comentario