El alma de la vida
Mmmmmmmh... Mmmmmmh...
Muy bien, muy bien, muy bien, muy bien...
Pan, pampán, parampampán.,
Cuánta angustia tenemos en la vida,
cuántas precipitaciones,
Qué agonía,
vivir mirando relojes todo el día.
Prisas, prisas, prisas, prisas...
Prisas, prisas y más prisas.
Toda la vida corriendo
y corriendo para qué,
si nunca llegas a tiempo
para coger ese tren,
ese tren que nunca llega
a la estación del querer.
Ahora yo te veo muy lejos
y te pido acércate,
porque ir hacia ti no puedo
lo impide una gruesa red.
Al principio fue una barca
echa con simple cartón,
el cartón se embebido el agua
y la barca naufrago
Luego pasaron los años
y tu fortuna creció.
Creció, creció, creció, creció...
Y esta se hizo tan grande
que hiciste un galeón,
con él surcarías los mares
con abundante provisión,
pero no llevaste agua,
el agua, se te olvidó.
Ya no puedes beber agua,
todo lo demás sobró,
pues la del mar es salada
y murió quien la probó.
Ahora cuánto tú darías
por un cántaro de la fuente,
de la que bebe la gente sencilla
y no whiskies escoceses.
Es cierto que son más caros
puesto que el agua es barata,
pero cuánto vale el agua dulce
cuando toda está salada.
Todo tu inmenso tesoro
cambiarías por un cántaro de agua,
cuando allí en el pueblo todos
la tiene en abundancia.
Y es que hasta ahora le damos
muy poca importancia al agua,
porque vemos que ella corre
formando lagos si estanca.
Pero el agua es importante
porque en realidad es escasa,
y encima hay contaminantes
que acaban por estropearla.
el futuro está diciendo
que nadie morirá de hambre,
lo hará por no beber agua,
pues el agua es de la vida...
El alma.
El alma, el alma, el alma, el alma, el alma...
Mmmmmmh... Mmmmmmh...
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