Para morir de amor
Por eso...
sólo por eso.
por eso...
solo por eso,
nunca jamás podré olvidar
aquella tarde cuando tú,
pasaste junto a mí.
Frías sombras, bajo un paraguas;
pero para mí...
fuiste sombra inquietante,
por la que una siente
cuando a su lado alguien pasa
y te atraviesa con la mirada,
como si fuera una flecha.
Quién será, quién será, me preguntaba.
La incógnita seguirá,
profundamente en mi alma.
Y en mi inquieto corazón,
pues yo, pues yo, pues yo...
llevo su mirada atravesada
en mi asombrado corazón.
Dónde estará él ahora,
el que con su mirada me atravesó,
más por si acaso hoy me acerco
hasta donde nos cruzamos los dos.
Si acaso me lo encontrara,
entonces le preguntaré:
¿Me desea usted?,
pues quiero que sepa que estoy aquí,
porque de nuevo lo quería ver.
Dígame su nombre,
y dígame quién es usted,
Porque llevo una flecha clavada
en el costado izquierdo,
pues su interesante mirada
muy bien muy bien, yo la recuerdo.
qué puedo hacer yo,
si llevo su mirada como una flecha
clavada en mi corazón.
O bien me quitas la flecha,
o vuélvame a disparar otra,
para así, para así... Morir de amor.
Mmmmmmh... Mmmmmmmh.
No hay comentarios:
Publicar un comentario