El embustero
Mmmmmmh... Mmmmmmmh...
Ooooh, ooooh, ooooh, ooooh...
Embustero... Embustero... Embustero...
Dijiste que me querías
y ahora veo que no,
que no, que no, que no, que no,
que nada de lo dicho es cierto,
porque en realidad tú eres
un auténtico embustero.
Si pretendías jugar conmigo
lo hiciste por un ratito,
porque ya no lo volviste
hacer en lo sucesivo.
Soy una mujer orgullosa
de mi género femenino,
por eso no podía consentir
que tú jugaras conmigo.
Dijiste que me querías
y que por mí, cualquier cosa harías
en la tierra y en el cielo.
¡Mentira, mentira, mentira gorda!...
¡Embusterooooooooo!...
Embustero, eso es lo que tú eres,
Un auténtico embustero
Por eso ahora vamos a jugar los dos
a ser dos grandes embusteros.
Por eso ahora voy a mentir y a decir que:
en el amor eras muy bueno.
Que de todos los hombres
eras para mí, el mas guapo,
también que eras el más alto
y quien tenía más dinero.
Que solo me enamoré de ti,
por el prestigio, el lujo y el dinero.
Lo ves, lo ves, lo ves, lo ves, lo ves...
Eso es lo que hace un embustero.
Y te lo repito por si no me has oído:
¡Embusterooooooo!
Más grande que el arcoíris del cielo.
Qué bueno eras haciendo el amor
de entre un millón el primero.
¡Vete a la puta mierda cabrón!
Y vete con tu bendito dinero,
a pudrirte en un estercolero.
Nunca me podría imaginar
que este hombre acabase tan mal,
No, no, no, no, no, no, no, no...
Perdiendo su distinguido sello,
para pasar a convertirse en un auténtico
Embustero, embustero, embustero, embustero...
tan grande como el arco iris del cielo.
Mmmmmh... Mmmmmmh...
No hay comentarios:
Publicar un comentario